Un cable de fibra óptica más rápido inaugura una nueva época en la transmisión de datos
La Universidad Tecnológica de Eindhoven (TU/e, Países Bajos) y el centro CREOL de la Universidad de Florida Central (UCF, Estados Unidos) han colaborado dentro del proyecto MODE-GAP con el propósito de hallar la forma de superar los problemas relacionados con la capacidad de transmisión óptica para atender mejor las necesidades de una sociedad cada vez más conectada. De este modo, han alcanzado un nuevo récord de velocidad en la transmisión de datos empleando un cable de fibra óptica que ofrece veintiuna veces la banda ancha actual y veinte veces la velocidad de que se disponía hasta ahora. Si se implanta el cable de fibra óptica desarrollado por MODE-GAP (un proyecto de I+D en colaboración financiado por la 7PM de la Unión Europea), podrá transmitir a una velocidad de 255 terabits por segundo (Tbps) a una distancia de un kilómetro. El estándar actual se sitúa entre 4 y 8 Tbps. Se trata de un logro que tendría efectos notables en la vida del ciudadano, teniendo en cuenta la popularidad alcanzada por los servicios prestados por Internet y la aparición de centros de procesamiento de datos (CPD) que precisan una inmensa capacidad, a raíz de lo cual se prevé un crecimiento exponencial de la demanda de banda ancha. Una de las prioridades para el programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea consiste en conseguir una transmisión del orden de petabits por segundo con la finalidad de evitar la saturación de la capacidad, y MODE-GAP nos sitúa un paso más cerca de esa meta. Un modo de incrementar el volumen de información transmitido a través de las actuales fibras ópticas de vidrio pasa por aumentar la potencia de las señales, a fin de superar las pérdidas inherentes al uso de vidrio en los cables. No obstante, al incrementarse la potencia, puede limitarse la cantidad de información recuperable después de su transmisión por una fibra estándar. La nueva fibra cuenta con siete núcleos distintos por los que puede viajar la luz (las fibras más avanzadas actualmente tienen un solo núcleo) y posee otras dos dimensiones ortogonales para el transporte de datos. Los investigadores de la TU/e y el CREOL de la UCF, dirigidos por el Dr. Chigo Okonkwo, profesor ayudante del grupo de investigación sobre comunicaciones electroópticas (ECO), y el Dr. Rodrigo Amezcua Correa, ayudante de investigación y profesor en el CREOL, han demostrado que esta nueva clase de fibra ofrece mayor capacidad de transmisión. Según explicó el Dr. Chigo Okonkwo, el diámetro de esta fibra multinúcleo, de doscientas micras, es similar al de las fibras convencionales implantadas en la actualidad, y ocupa incluso menos espacio. A pesar de estos logros, los responsables del proyecto siguen trabajando para conseguir multiplicar por cien la capacidad total y situar a Europa a la cabeza del desarrollo de la nueva generación de infraestructuras para Internet. Desde MODE-GAP, coordinado por la Universidad de Southampton (Reino Unido), se asegura que habrá que aplicar enfoques radicales si se quiere evitar el colapso de Internet. Por ello sus artífices están desarrollando las tecnologías necesarias para lograr una banda prohibida fotónica multimodal, una transmisión a larga distancia, fibras y otras tecnologías asociadas para cumplir los propósitos fijados en el proyecto. MODE-GAP cuenta con la colaboración de nueve instituciones de cinco países europeos y otros socios de China y Estados Unidos. Para más información, consulte: MODE-GAP http://modegap.eu/(se abrirá en una nueva ventana)
Países
Reino Unido