Los precios de las telecomunicaciones seguirán bajando
Los precios de las llamadas telefónicas en Europa llevan camino de seguir bajando, gracias a las medidas que toma la Comisión Europea para reducir las tarifas de interconexión de las redes fijas de telecomunicaciones. Las tarifas de interconexión son aquellas que las empresas telefónicas se cobran unas a otras por el tránsito de llamadas que provienen de otra red. La Comisión Europea ha revisado su Recomendación sobre las mejores prácticas actuales, donde se establece que las tarifas de interconexión para el año 2000 deberían ser un 8 por ciento más bajas, como promedio, que las de 1999. Las tarifas de interconexión impuestas por los operadores establecidos de redes fijas deben determinarse en función de los costes, según la legislación comunitaria. A la larga, esto beneficiará a los consumidores, pues, como resultado, los precios de las llamadas telefónicas deberán bajar. "Durante 1999, las tarifas de interconexión en la Unión Europea siguieron cayendo y convergiendo hacia los niveles recomendados por la Comisión", planteó Erkki Liikanen, Comisario de Empresa y la Sociedad de la Información. "Las autoridades reguladoras de las telecomunicaciones en los Estados miembros trabajan de forma efectiva en el control de las tarifas de interconexión de los operadores establecidos de redes fijas. La reducción de estas tarifas se traduce en precios más bajos para los consumidores, en especial por las llamadas de larga distancia e internacionales, lo cual es bueno tanto para los consumidores como para los usuarios comerciales." En un mercado recién liberalizado, es vital que los nuevos operadores de redes tengan acceso a las redes establecidas, para poder llegar a sus abonados. Las tarifas de interconexión constituyen uno de los mayores gastos para los nuevos entrantes y pueden representar hasta el 40 por ciento de sus costes totales. En enero de 1998, la Comisión publicó, por primera vez, su Recomendación sobre las mejores prácticas del momento en cuanto a las tarifas de interconexión, con orientaciones, para los operadores de redes y las autoridades reguladoras nacionales, sobre los precios más competitivos de la Comunidad. Las cifras relativas a las mejores prácticas actuales se basan en las tarifas de interconexión de los tres Estados miembros con más bajos costes.