Investigación de las estrellas mediante astrosismología
La limitación principal para probar la teoría de la evolución estelar es que las observaciones astronómicas clásicas solo permiten observar las propiedades superficiales de las estrellas, como la luminosidad y la composición química. Claramente, esto es insuficiente para describir el interior de las estrellas, donde tienen lugar procesos complejos. La única forma de mejorar nuestro conocimiento de la evolución estelar es «ver» el interior de las estrellas y averiguar su estructura interna. Con esta finalidad, los astrónomos que trabajan en el proyecto «Stellar astrophysics, helioseismology, asteroseismology and nucleosynthesis» (SAHA-NUC) aprovecharon mediciones realizadas por misiones fotométricas recientes. La misión Kepler y, en particular, la misión sobre convección, rotación y tránsitos planetarios (CoROT), han aprovechado las condiciones del espacio para medir oscilaciones de pequeña amplitud de estrellas. Esto permitiría a los astrónomos analizar el interior de las estrellas, puesto que los distintos modos de oscilación penetran hasta profundidades distintas. El Sol fue el punto de partida del estudio porque permite «calibrar» la física poco conocida que se aplica para modelizar las estrellas lejanas. La composición del núcleo solar, determinada a partir de datos heliosísmicos de alta precisión, se comparó con la composición de la superficie solar para obtener más información sobre la evolución del Sistema Solar en sus etapas tempranas. Esto permitió avanzar en el conocimiento del Sol y mejorar el modelo solar y, por extensión, los modelos estelares. Los científicos de SAHA-NUC revisaron el modelo solar estándar, que incluye toda la física que se considera estándar en los modelos estelares. Además, la extensión natural de la heliosismología implicó aplicar las mismas técnicas a estrellas que presentan oscilaciones con propiedades parecidas a las que se observan en el Sol. Los miembros del equipo observaron pulsaciones en estrellas pertenecientes a cúmulos estelares y estimaron los parámetros esenciales como la masa y la edad independientemente de las mediciones astrosísmicas. El objetivo final era utilizar estos tipos de mediciones para definir una imagen más detallada de los interiores de las estrellas y los procesos físicos que tienen lugar en ellos. Entre los resultados existen restricciones establecidas por primera vez sobre la pérdida de masa de las estrellas gigantes rojas en cúmulos estelares abiertos. En conjunto, el proyecto SAHA-NUC eliminó limitaciones importantes para permitir la distinción entre distintas situaciones de formación y evolución de los componentes de nuestra galaxia.