Pactada la Directiva marco relativa al agua
El Parlamento Europeo y el Consejo han llegado finalmente a un acuerdo sobre la propuesta de Directiva marco relativa al agua de la Comisión. La Directiva establece un marco para la hasta entonces fragmentada legislación, destinado a proteger las aguas superficiales, las aguas costeras y territoriales, y las aguas freáticas. Margot Wallström, Comisaria europea de Medio Ambiente, expresó su satisfacción por el acuerdo alcanzado: "Se ha marcado así un hito en la política hídrica europea. Tras más de tres años de negociación ya contamos con una Directiva que reforma la legislación europea en materia de agua y define un nuevo enfoque aplicable a la gestión del agua". Las principales líneas de compromiso estribaron en el carácter vinculante de la Directiva, la eliminación de sustancias peligrosas, la protección de las aguas freáticas y el precio del agua. A continuación se exponen los elementos clave de la Directiva que se desprendieron de dicho debate: - Protección de la calidad y cantidad de las aguas superficiales y aguas freáticas con la correcta dimensión ecológica; - Control de las emisiones y vertidos a través de una estrategia combinada; - Ejecución de políticas de precios del agua; - Gestión integrada de cuencas fluviales más allá de las fronteras administrativas y políticas junto con programas coordinados de medidas; - Intensificación de la participación pública y bases firmes para la preparación de informes. Según informa la Comisión, la nueva Directiva marco del agua ha sido "diseñada para prevenir la persistencia del deterioro de los recursos y para proteger y fomentar la calidad y cantidad de los ecosistemas acuáticos (.); de esta forma contribuye también al suministro de agua en las cantidades y los niveles de calidad que requiere el desarrollo sostenible". El coste de ejecución de la Directiva quedará supeditado a la situación hídrica nacional y local, y al alcance de cualquier medida que se haya tomado anteriormente, lo que influirá en la necesidad de renovar acciones para cumplir los nuevos objetivos así definidos, indica la Comisión. El grueso del coste ligado a una "buena situación hídrica" se derivará de las obligaciones existentes "más que de una iniciativa específica destinada concretamente a extremar la coordinación entre y dentro de los Estados miembros". Por último, la Comisión espera que con la Directiva se concreten las perspectivas de racionalización de la protección y aprovechamiento del agua, reducción del coste del agua, incremento del valor recreativo de las aguas superficiales y mejor coordinación de la administración del agua. "Con la mente puesta, lógicamente, en garantizar la sostenibilidad del uso del agua".