Italia apoya el espacio europeo de investigación y el VIPM, pero pide más atención al Mediterráneo
En su contribución oficial al debate sobre el futuro de la investigación europea Italia ha expresado su claro apoyo a los criterios de la Comisión acerca del futuro Programa Marco y la propuesta de espacio europeo de investigación, aunque desea que se añada a la agenda un espacio euromediterráneo de investigación. En un texto redactado a finales de febrero, poco antes de que el Comisario de Investigación, Philippe Busquin, publicase las propuestas de la Comisión con respecto al futuro Programa Marco, el Ministro italiano de Universidades, Investigación Científica y Tecnología contempló las comunicaciones de la Comisión relativas al espacio europeo de investigación y las conclusiones aprobadas por el Consejo de Investigación en su reunión de noviembre de 2000. La posición oficial italiana pone de relieve que muchas de las iniciativas mencionadas en los citados documentos se reflejan en las reformas promulgadas en el plan trienal de investigación del país. "Por consiguiente, Italia es capaz no sólo de apoyar plenamente las perspectivas trazadas para el futuro de la investigación europea, sino también de actuar de manera acorde con las principales orientaciones encaminadas a poner aquéllas en práctica a través de una renovación del sistema nacional de investigación y la definición de líneas operativas pertinentes", se sostiene. Refiriéndose específicamente al espacio europeo de investigación, que el documento califica de "complejo y ambicioso", el Ministro italiano señala que el proyecto requerirá más recursos y un mayor compromiso. Se necesitará la revisión de los instrumentos y de sus sistemas de apoyo con objeto de vincularlos a la integración de las políticas de los Estados miembros. El documento advierte contra los intentos de llevar a cabo esta tarea con excesiva rapidez y solicita en cambio una "fase de transición equilibrada entre continuidad y renovación". Desde el punto de vista del contenido, recomienda que no se descuide la investigación básica, considerando sobre todo que ésta es un factor clave para configurar una sociedad del conocimiento. La investigación también debe estar claramente vinculada al crecimiento social, el desarrollo sostenible y los efectos que puede producir en materia de empleo. Italia defiende la noción de espacio euromediterráneo de investigación como una solución adecuada a numerosas cuestiones. Entre ellas se incluyen la necesidad de confirmar el papel de la investigación como mecanismo de diálogo, paz y seguridad en las relaciones con países extraeuropeos integrantes de la cuenca mediterránea, en la resolución de problemas de elevada relevancia social y de desarrollo regional en la zona (los flujos migratorios norte-sur, por ejemplo), y en la voluntad de mantener la atención tanto en los países en desarrollo como en los de la Unión Europea. También establece un enlace valioso entre el Programa Marco y los fondos del programa de cooperación MEDA. Italia brinda su apoyo a la decisión de asignar recursos a un número limitado de proyectos clave en el próximo Programa Marco. "El plan operativo que se adopte deberá permitir una composición armónica entre las principales estrategias tecnológicas a las que Europa no puede renunciar si pretende tomar parte en el proceso internacional de desarrollo económico". Sugiere aspectos como las tecnologías de la información, nanotecnologías y microelectrónica. El acceso a los recursos comunitarios en este ámbito debe implicar una amplia participación definida mediante criterios de calidad, mientras los proyectos grandes no pueden ser rígidos, sino capaces de adaptarse a áreas temáticas unitarias. Italia cita el ejemplo de algunos éxitos del V Programa Marco, como es el caso del patrimonio cultural, que ponen de manifiesto que ciertos avances sólo son posibles con la colaboración de otros países. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) necesitan garantizar su plena integración en el proceso de investigación. "La experimentación de cualquier instrumento nuevo, la investigación colectiva, por ejemplo, no puede llevarse a cabo sin una estrategia de compromiso directo de las PYME en proyectos de investigación que se ajuste a sus necesidades reales". El documento pasa a expresar de nuevo su apoyo a una perspectiva centrada en un número reducido de áreas estratégicas y aboga por la actualización de los instrumentos de cooperación, tales como la iniciativa EUREKA. Será necesario mejorar y consolidar las infraestructuras de investigación, previa amplia consulta de ámbito nacional, bilateral, multilateral y de geometría variable. Deberán aprovecharse plenamente los medios de información y comunicación más avanzados, tales como las redes de sistemas de cómputo y el eje GEANT de telecomunicaciones para la investigación. Con respecto a los centros de excelencia propuestos por la Comisión, Italia les concede una aprobación condicionada. "Italia está a favor de la distribución de centros de excelencia, siempre que esto no implique un planteamiento preestablecido, definido y estático". Uno de los aspectos que más interesa a Italia es la cuestión de la movilidad de los investigadores. De hecho, considera que el espacio europeo de investigación constituye una plataforma importante para hacer frente a los problemas existentes y atraer y movilizar a los investigadores, tanto actuales como futuros. Concretamente, el documento pide una movilidad intersectorial entre las instituciones académicas y la industria, nuevos niveles salariales y mejores condiciones de trabajo. También reclama que se fomente el regreso de los ciudadanos de la UE que trabajan fuera de Europa. Es preciso eliminar obstáculos como puede ser la disparidad de normas administrativas, fiscales y de otro género. Asimismo se recomienda con vigor un incremento del papel de las mujeres en la ciencia y la investigación. La ejecución del Programa Marco deberá inspirarse en gran medida en el VPM, manteniéndose la convocatoria pública de propuestas y la evaluación por pares. Sin embargo, los procedimientos deberán abreviarse y simplificarse, y los "expertos, poseer las competencias que corresponden al cumplimiento de dicha tarea, reconociéndose sus altas cualificaciones en los países de origen". La evaluación tiene que ser transparente. El documento no se opone a la contratación externa, siempre y cuando no exista un conflicto de intereses y se establezcan medidas de seguridad. De lo que se trata es de superar "la evidente rigidez y la excesiva burocracia actuales" del sistema. Por último, el documento de Italia destaca que resulta esencial una respuesta conjunta a los problemas con los que se está enfrentando Europa; en este aspecto, es decisiva la utilización del principio de cautela y de consideraciones éticas. "Italia también es decidida partidaria de acciones destinadas a fomentar la conciencia pública acerca de la ciencia y la tecnología a través de actividades específicas de difusión (como ya se contempló a nivel nacional y en el VPM), y a alentar y ahondar en el diálogo entre la comunidad científica, las instituciones, los responsables políticos, los ciudadanos y los empresarios".
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