Prodi amplía las competencias del Grupo de Ética
El Presidente de la Comisión, Romano Prodi, anunció este mes que desea reforzar el papel del Grupo Europeo de Ética (GEE) en ciencia y nuevas tecnologías. El Grupo fue creado en 1997 para asesorar sobre los aspectos éticos de la ciencia y las tecnologías -no únicamente la biotecnología- en conexión con la elaboración y ejecución de la legislación comunitaria. De conformidad con la Comisión, la competencia del GEE ha sido modificada con objeto de: - garantizar que las otras instituciones comunitarias tengan acceso al Grupo, estipulando que "el Parlamento y el Consejo pueden llamar la atención de la Comisión sobre aquellas cuestiones que consideren de gran interés desde el punto de vista ético." El Grupo también conserva el derecho de actuar por su propia iniciativa en las cuestiones que considere importantes; - subrayar el carácter independiente, pluridisciplinar y pluralista del Grupo; - prolongar su mandato a cuatro años, en vez de los tres años actuales, sin modificar la cantidad de miembros, fijada en 12; - reforzar los métodos de trabajo del grupo que, por ejemplo, pueden establecer vínculos más estrechos con otros comités de ética de la Unión Europea y de los países candidatos, e iniciar los estudios que considere necesarios para elaborar sus dictámenes. Además, la Comisión ha designado nuevos miembros del Grupo. "Para garantizar la coherencia y la continuidad de la labor del Grupo, cinco de los 12 miembros formaron parte del Grupo anterior", informa la Comisión. "También se ha mantenido el equilibrio entre disciplinas: un tercio de los miembros son juristas, un tercio son científicos, y un tercio, representantes de las ciencias sociales (filosofía y teología)." A petición del Presidente Prodi, la primera tarea del GEE tratará los aspectos éticos de la patentabilidad de la materia viva, y en particular, los inventos que impliquen el uso de células madre de embriones humanos. La jurista francesa Noëlle Lenoir continúa como presidenta del Grupo.