La Comisión afirma que el VIPM no abandonará la investigación marina clave
La Comisión Europea ha asegurado que los recortes propuestos en la asignación de fondos a la investigación marina en el próximo Programa Marco (VIPM) no significan que se descuide la investigación marina de carácter decisivo. Ante la preocupación provocada por la reducción en la financiación de la investigación marina prevista por el VIPM, un portavoz de la Comisión ha informado de que algunos proyectos de investigación marina, incluyéndose trabajos sobre barcos y prospección de petróleo, se están recortando para atender prioridades más urgentes. El portavoz recalcó, sin embargo, que la reordenación de prioridades del VIPM era un "ejercicio de racionalización" y que las actividades dedicadas a la ecología marina, biodiversidad y seguridad alimentaria quedarían integradas en los programas de investigación sobre medio ambiente y alimentación. El portavoz ha declarado que, en caso necesario, podría utilizarse el presupuesto de necesidades científicas y tecnológicas -fondos que el VIPM destina específicamente a necesidades imprevistas de investigación- para apoyar "avances muy importantes" en ciencias marinas o "carencias del programa [VIPM] que no hayan sido previstas". La investigación actual inscrita en el programa de ecosistemas marinos sostenibles, del programa de energía, medio ambiente y desarrollo sostenible del VPM, incluye trabajos sobre la reducción del índice de pérdida de biodiversidad marina, la explotación sostenible de los recursos marinos y el funcionamiento de los ecosistemas marinos. La respuesta de la Comisión se produce después de la publicación de un nuevo informe del grupo ecologista Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) sobre el efecto devastador de la contaminación en los estuarios del Reino Unido que supuestamente reciben protección especial en virtud de la Directiva sobre hábitats de la UE. El informe advierte que la vida animal y vegetal en diversas zonas marinas protegidas está amenazada por el nitrógeno y el fósforo, nutrientes que se encuentran en las aguas residuales y que se utilizan en la agricultura, la industria y la piscicultura. El WWF alega que se requiere un cambio en la política gubernamental para afrontar la contaminación en su origen y evitar las consecuencias devastadoras de la eutrofización. Este fenómeno ocurre cuando un exceso de nutrientes estimula el crecimiento de determinados organismos marinos, con lo cual su población crece y elimina otras especies. Con anterioridad, este mismo año, Noruega publicó una respuesta a las propuestas de investigación del VIPM, en la que se solicitaba un incremento, y no una reducción, de la investigación marina. Los noruegos pedían una mayor vinculación entre las comunidades costeras, los responsables políticos y los investigadores como resultado del crecimiento de la actividad marina y sus efectos en el suministro y la seguridad de los alimentos. La Fundación Europea de la Ciencia también ha solicitado la creación de un espacio europeo de investigación marina encargado de contemplar los efectos del calentamiento global y la actividad humana en las reservas alimentarias y la biodiversidad marina. Un estudio reciente efectuado por la Institución Scripps de Oceanografía de California ha descubierto que los ecosistemas marinos de todo el mundo no se encuentran en un estado de colapso relativo como consecuencia de la contaminación, sino de un exceso de pesca que se remonta a miles de años. El informe comprobó que hace pocos siglos los océanos estaban repletos de una vida salvaje muy mermada en la actualidad, entre ballenas, focas, tortugas y peces, entre otras especies, cuya población ha disminuido notablemente como consecuencia de los desequilibrios que el exceso de pesca ha generado en el ecosistema.