Dos nuevos avances en el uso de Internet pero... ¿facilitarán las cosas al usuario?
El Parlamento Europeo y el Consejo de Europa han votado nuevas disposiciones que afectarán las normas de utilización de Internet en Europa. El Parlamento Europeo aprobó el 13 de noviembre una enmienda a la ley de protección de datos y de la intimidad que hace referencia al uso del "spam" (mensajes de correo electrónico no solicitados), y el Consejo de Europa acaba de aprobar un tratado donde se define qué es la ciberdelincuencia. La ley del Parlamento permitirá que los usuarios de Internet puedan optar por recibir spam o no. Aceptarlo sólo significará recibir mensajes procedentes de quienes se puedan permitir el gasto de enviar tal información. No aceptarlo implicará que el usuario tendrá que inscribirse en un registro donde se incluyen los nombres de todos aquellos que no deseen recibir spam. La enmienda también implicará que los sitios sólo podrán utilizar los "cookies" (archivos que determinados sitios web colocan en los ordenadores de los usuarios, a menudo sin que éstos lo sepan) si el usuario concede su autorización. Este último elemento ha provocado preocupación entre los anunciantes, sobre todo porque uno de los usos principales de los cookies consiste en ayudar a los usuarios a navegar por un sitio, y en particular, cuáles son los anuncios en los que pueden hacer clic. Los anunciantes han señalado que, sin los cookies, en algunos sitios será necesario registrar de nuevo los datos del usuario cada vez que éste los visite. La Interactive Advertising Bureau (Oficina de Publicidad Interactiva, IAB) ya ha declarado que ejercerá presiones contra la enmienda antes de que se realice la segunda lectura en el Parlamento. Al mismo tiempo, la aprobación por parte del Consejo de Europa de un tratado que define la noción de ciberdelincuencia ha sido recibida con beneplácito, pero también ha suscitado preocupación acerca del poder que otorgará a las fuerzas policiales y los posibles peligros para la intimidad en línea. Destaca entre los delitos los fraudes y la pornografía infantil, y permite que la policía de cada país pida a sus colegas extranjeros que les ayuden en las investigaciones e incluso detengan a sospechosos. Los Estados miembros firmarán el tratado en una conferencia sobre ciberdelincuencia que se celebrará en Budapest el 23 de noviembre. Entrará en vigor cuando un mínimo de cinco países del Consejo de Europa lo hayan suscrito, pero se tardarán años en aprobarlo oficialmente, y pasará aún más tiempo antes de que se incorpore plenamente a las legislaciones nacionales. Grupos de usuarios que representan a los hackers y a los grupos defensores de la libertad en línea han afirmado que es una amenaza para la democracia y han pedido que se revise, aunque esta versión definitiva sea el 27º proyecto.