Wallström opina que el "estancamiento" de los OMG retrasa la investigación
La Comisaria de Medio Ambiente de la UE, Margot Wallström, declaró que la paralización comercial e ideológica actual que atraviesan los organismos modificados genéticamente (OMG) está retrasando la investigación en este ámbito. En su intervención el pasado 19 de noviembre en un seminario sobre la "implantación del nuevo marco regulador (Directiva 2001/18/CE)" que ha reunido a las partes interesadas, la señora Wallström declaró que el escepticismo que muestra la opinión pública acerca de los OMG conduce a ciertos Estados miembros de la UE a introducir barreras comerciales y ocasiona una demora y la ocasional paralización de la autorización para los nuevos OMG. Desde octubre de 1998 no se ha concedido autorización alguna. "Ante este estancamiento", informó la señora Wallström, "la actividad investigadora se ha ido reduciendo progresivamente y las empresas básicamente se han abstenido de presentar solicitudes adicionales para obtener nuevas autorizaciones". Y añadió que, "al mismo tiempo, los productos que han sido introducidos en el mercado siguiendo la legislación antigua se están beneficiando de un tratamiento privilegiado respecto a los nuevos productos testados que son probablemente mejores". La señora Wallström advirtió también que podría no ser suficiente un nuevo marco regulador sobre la liberación de productos modificados genéticamente para cambiar la opinión pública y tranquilizarla. "Una vez que hayamos llenado el vacío regulador", explicó, "todavía queda por salvar la enorme distancia que en términos de comunicación existe entre la industria, la comunidad científica y la sociedad". La Comisaria apeló a la industria y la comunidad científica para que desempeñen un papel de comunicación entre el público y para que aborden sus incertidumbres: "La biotecnología supone un gran reto no sólo para el legislador, sino que también requiere de la industria y de la comunidad científica un cambio fundamental en su cultura y comportamiento." La Comisaria señaló asimismo los principales objetivos de la nueva Directiva, la cual describió como "ambiciosa". Su principal finalidad es recuperar la confianza del público en el sistema regulador mediante el establecimiento de normas que salvaguarden la salud pública y abordar los asuntos medioambientales. La nueva legislación recoge también el derecho de los consumidores a elegir, al crear las condiciones que permitan una elección fundamentada y proporcionando un proceso legislativo previsible y estable en el que la investigación y la industria europeas puedan confiar. William Moens, del grupo consultivo sobre bioseguridad belga, que presidió en la manifestación un debate sobre "los retos del futuro" señaló, sin embargo, que la nueva Directiva sólo regulará ciertos tipos de modificación genética. Según explicó, existen bastantes categorías de OMG y las plantas resistentes a los herbicidas están siendo ahora producidas mediante métodos convencionales que no están recogidos en la Directiva 2001/18. Según su opinión, estas categorías de productos modificados genéticamente "están siendo utilizadas en los alimentos y piensos y nadie ha dicho nada al respecto". Este hecho plantea la cuestión de cómo definir y clasificar el riesgo. Las categorías de organismo modificado genéticamente que abarca la Directiva 2001/18 se establecen en los Anexos 1A y 1B de la Directiva. Entre ellas figuran la mutagénesis y la fusión celular de las células de plantas de organismos que pueden intercambiar material genético a través de los métodos de reproducción tradicionales. El señor Moens añadió que la dificultad podría estribar en la definición de "organismo modificado genéticamente" la cual, según él explicó, es una definición legal "inventada por la UE y por nadie más". Se preguntaba si "la primera definición es correcta o no" ya que para él plantea cuestiones sobre cómo se definen las innovaciones. Asimismo, señaló que EEUU da una definición distinta a los OMG de la que se da en Europa. La Directiva 2001/18/CE, que fue formalmente aprobada en marzo de 2001, sustituirá a la Directiva 90/220 en octubre de 2002.