Un proyecto financiado por la Comisión para mejorar la seguridad alimentaria
La DG de Investigación de la Comisión Europea ha otorgado más de 560.000 euros a un proyecto europeo de investigación de dos años de duración sobre la presencia de suplementos de selenio y arsénico en los alimentos, llevado a cabo en virtud de la subsección "medidas y ensayos" del programa Crecimiento. El proyecto, en el que participarán 20 laboratorios de toda Europa, será dirigido por Les Ebdon, profesor de química analítica y rector de la Universidad de Plymouth (Reino Unido). Aspira a realizar una evaluación comparativa con objeto de controlar el contenido de selenio en los suplementos alimenticios, a través del desarrollo de una forma de levadura que contiene el elemento que sirva como "estándar" de las medidas. "Nuestro propósito es producir un material de referencia que permita que los laboratorios comprueben las pretensiones y la eficacia de los productos en el mercado cada vez más importante, denominado 'nutracéutico', de los suplementos alimenticios," expuso el profesor Ebdon. "Sin este material de referencia, en los anaqueles de las farmacias podría haber suplementos perjudiciales junto a los beneficiosos." Se considera que una disminución de la ingesta de determinadas formas de selenio alimenticio que sirven para proteger ante el cáncer de próstata está relacionada con la creciente incidencia de esta enfermedad en Europa. El profesor Ebdon añadió que "si, como es previsible, los ensayos clínicos de estos suplementos muestran una forma de reducir la incidencia del cáncer de próstata, adquirirán un enorme interés." El estudio examinará asimismo los niveles de arsénico en el pollo, el arroz, el pescado y el suelo. Los laboratorios que toman parte en el estudio medirán el nivel y las formas de arsénico existentes en estas substancias, con objeto de establecer un estándar común en las comprobaciones de seguridad alimentaria. "Nuestras investigaciones anteriores ponen de manifiesto que en el pescado está presente la forma química innocua del arsénico," explicó el profesor Ebdon. "En los años recientes se ha añadido harina de pescado a la dieta de numerosos animales, sobre todo del pollo, y tenemos que asegurarnos de que sólo esté presente en formas no perjudiciales." Está previsto que el proyecto finalice en febrero de 2003.