Un recurso presentado por el gobierno británico ante el Tribunal de Apelaciones facilita la clonación con fines terapéuticos
El Tribunal de Apelaciones de Reino Unido aceptó un recurso del gobierno contra una decisión del Tribunal Supremo que, en la práctica, perjudicaba la legislación creada para regular la clonación. El 16 de enero, los abogados del gobierno se presentaron ante el Tribunal de Apelaciones para plantear que la creación de embriones mediante el reemplazo del núcleo celular (CNR), la técnica utilizada para concebir a la oveja Dolly, podría controlarse en el marco de la Ley de Fertilización Humana y Embriología de 1990. La decisión del Tribunal de Apelaciones implica que los científicos podrán continuar realizando investigaciones sobre la clonación. Lord Phillips, Juez del Tribunal de Apelación, admitió el recurso con estas palabras: "Sostengo que un organismo creado mediante la técnica CNR entra en la definición de la Ley de Fertilización y Embriología". La apelación se realizó contra un dictamen emitido en noviembre de 2001 por el juez Peter Crane que planteaba que un organismo creado a través de la técnica CNR no es un embrión y que, por lo tanto, no está incluido en la Ley de Fertilización Humana y Embriología. El dictamen se emitió después de que grupos que se oponen al aborto señalaran que en esa ley la definición de un embrión es la unión de un óvulo y un espermatozoide, un proceso que no tiene lugar mediante la técnica CNR. La organización Pro-Life Alliance manifestó que esto quería decir que no se podía autorizar ningún experimento de clonación en el Reino Unido y solicitó una revisión judicial de la legislación relativa a la investigación en el ámbito de la embriología. En diciembre del año pasado, el gobierno británico impulsó la aprobación en el Parlamento de la Ley sobre la Clonación Reproductiva Humana, para ilegalizar la implantación de un embrión que no haya sido creado mediante el proceso de fecundación intrauterina.