Los eurodiputados respaldan Galileo y piden la retirada del sector privado
El Parlamento Europeo dio el visto bueno al proyecto de navegación por satélite Galileo en una votación celebrada el 7 de febrero, si bien objetó la participación del sector privado en la empresa común que dirija la iniciativa. Con la aprobación de un informe del eurodiputado alemán Norbert Glante el Parlamento marcó su apoyo a un sistema diseñado para rivalizar con el ruso Glonass y el estadounidense GPS. En cambio, los eurodiputados se mostraron molestos con la propuesta de la Comisión de hacer a las empresas privadas partícipes en la sociedad conjunta Galileo. Convencidos de que la participación directa del sector privado en la empresa engendraría un conflicto de intereses, los eurodiputados han pedido que se limite la composición de la sociedad a los miembros fundadores, las Comunidades Europeas y la Agencia Espacial Europea, con la posible participación del Banco Europeo de Inversiones. Si el sector privado ha de tomar parte en la sociedad conjunta, los eurodiputados proponen la constitución de una empresa de desarrollo encargada de garantizar intercambios periódicos e institucionales entre el sector privado y la empresa, y de informar a los usuarios y el público en general de los avances del programa Galileo. Asimismo, los miembros del Parlamento Europeo han abogado por la creación de un comité de vigilancia que supervise la empresa común y permita que los Estados miembros y la Comisión controlen el contenido y la financiación del programa. El comité se haría cargo de la aplicación de la fase de desarrollo y llevaría los asuntos de intimidad y seguridad relacionados con el sistema. El Parlamento ha adoptado igualmente una enmienda por la que se autoriza el Consejo de Administración de la empresa común para solicitar asesoramiento a un grupo consultivo integrado por expertos en desarrollo de estrategias comerciales y encargado de prestar asesoramiento imparcial para preparar el terreno de la empresa común Galileo. Además, los eurodiputados instaron a que en la decisión referente a la sede de la sociedad conjunta se tuviera en cuenta el sistema tributario del país interesado. Insistieron igualmente en que la empresa común no descartara la posibilidad de utilizar el sistema Galileo para aplicaciones militares con fines de mantenimiento de la paz.