Busquin advierte que hay que hacer frente a la "paradoja europea"
El Comisario de Investigación, Philippe Busquin, ha pedido que se tomen medidas para contrarrestar lo que califica como "el retroceso de la paradoja europea," es decir, el hecho de que Europa no explote en su totalidad los resultados de la investigación y los nuevos conocimientos para obtener beneficios económicos e industriales. En el segundo forum internacional sobre "Economie, recherche, innovation" celebrado en París el 14 de febrero, el Sr. Busquin afirmó que a pesar de que en época reciente los políticos han manifestado interés por la paradoja europea, "si existe una paradoja, ésta se está invirtiendo: Europa está empezando a mejorar en términos de innovación [aunque todavía] invierte mucho menos dinero que sus principales socios y competidores, Estados Unidos y Japón, en producción de conocimientos, es decir, en investigación y desarrollo tecnológico." El Sr. Busquin señaló que esta diferencia "se ha ensanchado de forma considerable en época reciente y continúa creciendo, hasta el punto de que nuestro sistema de innovación corre el riesgo de quedar sin gas en comparación con el sistema de innovación norteamericano que se apoya en un volumen de I+D [innovación y desarrollo] superior al nuestro." Actualmente el esfuerzo investigador de la Unión Europea se ha estancado en apenas un 1,9 por ciento del PIB (producto interior bruto), mientras que en EEUU el gasto por ese concepto ha llegado al 2,6 por ciento, y en Japón casi al 3 por ciento, y continúa creciendo. El Sr. Busquin dedicó una atención especial a los niveles de gasto en I+D de las empresas, que representa un 1,1 por ciento del PIB en Europa y un 1,8 por ciento en Estados Unidos. Además, desde 1995 las actividades investigadoras de las empresas han crecido en EEUU con una velocidad tres veces mayor que en Europa. "Si continúa esta evolución," afirmó el Sr. Busquin, "no sólo no alcanzaremos los objetivos de Lisboa, sino que retrocederemos." El Comisario espera combatir esta tendencia de tres maneras: poniendo de relieve el tema de la investigación ante los dirigentes políticos europeos en el Consejo Europeo de Barcelona en el mes de marzo, colaborando con los Estados miembros para construir el espacio europeo de investigación, y a través del VI Programa Marco de investigación (VIPM). El Sr. Busquin expuso que se requiere un esfuerzo urgente para movilizar instrumentos destinados a la financiación pública de la investigación en las empresas. "Debe realizarse un esfuerzo colectivo europeo con objeto de utilizar los distintos instrumentos para la financiación de la investigación de un modo más eficiente y sistemático," afirmó. Señaló asimismo diversos instrumentos financieros clave, entre los que se cuentan la ayuda directa del Estado, los incentivos fiscales y otras medidas tributarias, los mecanismos de garantía y el capital riesgo. Se ha avanzado en diversos ámbitos, sostuvo el Sr. Busquin, quien llamó la atención sobre la promoción de iniciativas de capital riesgo en el sector de la biotecnología, que forman parte de la estrategia biotecnológica europea iniciada en enero del año actual, y sobre el sistema francés de desgravaciones fiscales adicionales a las empresas que se dedican a la investigación. "La experiencia nos muestra que estos distintos instrumentos no alcanzan su potencial pleno si no se emplean de manera combinada, en el marco de políticas coherentes de investigación y financiación," dijo el Sr. Busquin, y solicitó a la Comisión y a los Estados miembros que trabajen juntos para evaluar el impacto de los diferentes instrumentos financieros e intercambien sus mejores prácticas, y asimismo, que elaboren nuevas maneras de utilizar estos mecanismos en beneficio de la investigación y la innovación en Europa. "Aún no se han agotado todas las fórmulas posibles," afirmó, "y desearía alentar a todos los actores a utilizar su imaginación."