Los europeos se muestran más reacios que los estadounidenses a asumir riesgos en la creación de empresas, según un informe
Los europeos muestran más reservas que los estadounidenses en lo que se refiere a la creación de empresas, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por EOS Gallup Europe para la Comisión Europea. Más de 8.000 europeos y 500 estadounidenses fueron entrevistados en septiembre de 2001 para la encuesta Flash Eurobarometer 2001 sobre actitudes empresariales en Europa y EEUU. La encuesta ha puesto de manifiesto una notable divergencia de actitudes en lo que respecta a las actitudes ante el riesgo. Si bien una clara mayoría de los entrevistados, tanto en la UE como en EEUU, estaba a favor de conceder una segunda oportunidad a aquellos que han iniciado una nueva empresa y han fracasado, el 48 por ciento de los europeos afirmó que no debería crearse una empresa si existía el riesgo de fracaso, en comparación con sólo el 37 por ciento de los estadounidenses. En EEUU existía un entusiasmo mucho mayor por trabajar como autónomo, con el 59 por ciento de los entrevistados que lo consideraban una opción atractiva, en comparación con el 48 por ciento en Europa. Esto representa un cambio significativo con respecto a la encuesta de 2000, en la que la mayoría de europeos afirmaban que preferían ser autónomos y no empleados por cuenta ajena. El estudio también descubrió que los varones y los menores de 25 años se mostraban más favorables al trabajo como autónomos. Una cantidad equivalente de personas en Europa y en EEUU habían sopesado la posibilidad de crear una empresa o de adquirir una ya existente. Sin embargo, de nuevo EEUU se adelantaba en este aspecto, ya que el 21 por ciento de los entrevistados había iniciado una empresa o la había comprado, en comparación con el 17 por ciento de los europeos. Un 34 por ciento de los entrevistados en la UE señalaban que nunca habían tomado en consideración hacerlo, frente al 30 por ciento de los estadounidenses. Dentro de la UE los europeos meridionales y los irlandeses fueron los que mostraban más favorables al auto-empleo. En Finlandia y en Dinamarca se dieron los mayores porcentajes de personas que ya lo habían puesto en práctica, con el 25 y el 24 por ciento de respuestas, respectivamente. El estudio también descubrió que, si tuviesen los medios necesarios, tanto los entrevistados en Europa como los de EEUU preferían iniciar su propia empresa en vez de adquirir una ya existente. Además, los entrevistados de la UE y de EEUU pensaban que la falta de apoyo financiero constituía el principal obstáculo para iniciar una nueva empresa. Dentro de la UE era en Finlandia y los Países Bajos donde existía menos temor a la carencia de apoyo financiero, mientras que en Europa meridional era donde dicho temor era más elevado. La complejidad burocrática, segunda dificultad más citada, era especialmente temida en Italia, Portugal, Francia y Suecia. Según este estudio, un gran número de entrevistados europeos tienden a considerar el espíritu empresarial como algo que no puede enseñarse, si bien los europeos están más dispuestos a asistir a cursos para aprender aptitudes empresariales, en comparación con los estadounidenses.