La vigilancia del hielo por la AEE llega hasta el casco de los buques atrapados
La unidad océano/hielo de la Agencia Espacial Europea (AEE) ha rastreado los movimientos de un banco de hielo de un grosor inhabitual en el océano Antártico, que ha atrapado barcos que transportan suministros a las bases científicas. El buque de suministros polares Magdalena Oldendorff ha quedado inmovilizado durante más de un mes después de haberse visto atrapado por el hielo cuando regresaba de una base rusa. Hace unos meses el barco británico RRS Ernest Schackleton fue bloqueado por el hielo en su misión de suministro con destino a la remota plataforma de hielo Halley por un estado del mar sin precedentes durante el verano antártico. "El Shackleton es un buque reforzado para navegar entre el hielo, pero el banco de hielo en el mar de Wedell oriental era tan poderoso que no pudo atravesarlo para llegar hasta Halley," explicó Mark Drinkwater, de la AEE. "Lo llamativo de la cuestión es que era la primera vez que ocurría tal cosa en los 44 años de historia de Halley." Los datos procedentes de la unidad océano/hielo de la AEE han revelado que el banco de hielo, que normalmente se funde cada verano, este año era más grueso y más resistente. Aunque dichas observaciones quedan obstaculizadas con frecuencia por la oscuridad y la capa de nubes, los instrumentos basados en un radar de microondas como por ejemplo el ERS-2 de a bordo de la AEE, y la nave espacial Envisat, pueden ver allí donde no pueden hacerlo las cámaras fotográficas ligeras. Los instrumentos emiten ondas de radar hacia la superficie del hielo, y a continuación registran la forma en que se dispersan al retornar a la nave espacial. La AEE está interesada en vigilar los hielos marinos porque éstos tienen importantes consecuencias para el clima y el cambio climático. El hielo es un buen aislante, e impide el intercambio de calor entre el océano relativamente caliente y la frialdad de la atmósfera. El proceso de congelación del agua del mar también ayuda a impulsar la circulación oceánica. Se espera que el programa de la Agencia de vigilancia de los hielos marítimos reciba un empujón significativo gracias a Cryosat, misión de oportunidad de Earth Explorer cuyo inicio está previsto para abril de 2004. Diseñado y construido específicamente para la observación de la Tierra, Cryosat colaborará en la vigilancia permanente de las condiciones del hielo, registrando su grosor y su topografía.