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Los cultivos modificados genéticamente causan nuevas preocupaciones

Los resultados de nuevas investigaciones y determinados errores en algunos ensayos han aumentado la preocupación por el uso de cultivos modificados por vía genética. Un equipo de investigadores de Francia y Estados Unidos descubrió en experimentos que algunas malas hierbas in...

Los resultados de nuevas investigaciones y determinados errores en algunos ensayos han aumentado la preocupación por el uso de cultivos modificados por vía genética. Un equipo de investigadores de Francia y Estados Unidos descubrió en experimentos que algunas malas hierbas intercambiaban genes con cultivos modificados genéticamente, para fortalecerse. El intercambio de genes incrementaba el número de semillas producidas por las hierbas, lo que a veces ocurría en detrimento de los cultivos transgénicos. Los resultados aumentan el temor de que el amplio uso de cultivos modificados genéticamente traiga como consecuencia el surgimiento de hierbas imposibles de controlar, lo que afectaría enormemente a los agricultores. Los experimentos fueron realizados con remolacha azucarera en Francia y con girasoles en EEUU, por investigadores de las Universidades de Lille y Ohio, respectivamente. Allison Snow, quien dirigió el equipo de Ohio, planteó que los resultados no indicaban necesariamente que los cultivos modificados genéticamente fueran peligrosos, aunque manifestó su gran sorpresa ante los datos obtenidos. Los resultados coinciden con los de la empresa Pioneer Hi-Bred, que desarrolló un girasol genéticamente modificado y decidió no continuar comercializando la cepa. En el Reino Unido, se sembraron por error semillas transgénicas de plantación no autorizada. La empresa de biotecnología Aventis CropScience admitió que se había incluido una pequeña cantidad de semillas diferentes de las que tenía que suministrar. Esto pudo haber contaminado los ensayos de semillas de colza modificadas mediante ingeniería genética que se llevan a cabo en 14 emplazamientos del Reino Unido. El Gobierno británico expresó su descontento por el error, pero dijo que los ensayos seguían siendo válidos y continuarían. Las semillas sembradas por equivocación contienen un gen que ofrece resistencia a dos tipos de antibióticos y se han utilizado en 25 experimentos en el Reino Unido desde 1999. Según informes, Hendrik Verfaillie, presidente de Monsanto, una de las mayores empresas del sector, dijo este mes que no esperaba que en Europa se aprobaran sus productos modificados genéticamente hasta 2005. Añadió que la empresa podría introducir nuevos recortes a sus fondos dedicados a investigación.