Según un informe el éxito de la ampliación se deberá a la promoción de la innovación en los países candidatos
Según un informe que publicará la Comisión en febrero de 2003, la innovación tiene que adoptar un papel central si se quiere que el proceso de ampliación tenga éxito, aún a pesar de la poca visibilidad que ha tenido la innovación durante las negociaciones en torno a la adhesión. El documento, titulado "Innovation policy in seven Candidate Countries: the challenges" (La política de innovación en los siete países candidatos: desafíos) examina el estado de la innovación en los siete Estados candidatos: Bulgaria, Letonia, Lituania, Malta, Rumania, Eslovaquia y Turquía y compara estos resultados con los obtenidos en un estudio previo sobre las seis restantes naciones. Los autores del informe afirman: "Existe una fractura significativa entre las intenciones manifestadas por los responsables políticos de los países candidatos de contribuir a la innovación y las medidas concretas de aplicación reales y los planes de financiación". Los sistemas de apoyo a la innovación en cada uno de los países tienen un marcado enfoque tecnológico, mientras que los servicios destinados a los empresarios y las actividades de comercialización se pasan por alto, concluye el estudio. El resumen de los resultados preliminares del informe demuestra que los siete países se sitúan a la zaga en los cuatro grupos del cuadro de indicadores de la innovación: recursos humanos; creación de conocimiento; transmisión y aplicación de nuevos conocimientos; y rendimiento de la financiación de la innovación y los mercados. De entre los indicadores clave, los países candidatos han obtenido más éxito desde el punto de vista del porcentaje de población con un nivel tres de educación. Entre las áreas que requieren más acciones figura la generación de conocimientos, donde el escueto rendimiento refleja la ausencia de una demanda de investigación y de desarrollo en el país. La aportación de las pequeñas y medianas empresas (PYME) a la innovación ha sido otro fallo, con una participación de las PYME activas en innovación muy inferior a la de la UE. Por último, los sistemas financieros de los países candidatos son muy débiles y no son capaces de movilizar el capital necesario para la innovación. El informe identifica el reto clave de los responsables políticos en los siete países, que es el desarrollo de una cooperación más efectiva entre la investigación y la industria. Para lograrlo, declara, las políticas deben mejorar la capacidad de absorción de las empresas locales de productos de investigación y desarrollo, abordar el tema de la propiedad intelectual, y mejorar el proceso consultivo entre la ciencia y la industria sobre los asuntos relativos a la investigación y el desarrollo. El equipo de estudio, que comprende a los representantes de todos los países candidatos, ha llevado a cabo una serie de seminarios con los responsables políticos y las partes interesadas clave, en un esfuerzo por suscitar el debate y apoyar el proceso de adopción de políticas de innovación dentro de los siete Estados. El informe final proporcionará más ideas sobre iniciativas y una evaluación de los beneficios y riesgos asociados a los diferentes marcos reglamentarios.