Comer pescado puede ayudar a reducir el daño que sufren las arterias de los fumadores
Un estudio irlandés ha anunciado que comer pescado puede ayudar a reparar, hasta cierto punto, el daño que causa el tabaco en las arterias provocando infartos y derrames cerebrales. El estudio fue llevado a cabo por David Bouchier-Hayes, Profesor de cirugía del Hospital Beaumont de Dublín. En el estudio participó un grupo de 30 fumadores y no fumadores. Los resultados mostraron que el pescado puede ayudar a reducir el daño causado por el tabaco en los vasos sanguíneos del corazón, una condición que es conocida como disfunción endotelial. No obstante, el profesor Bouchier-Hayes recalcó que la taurina, un aminoácido que contiene el pescado no es un antídoto contra el tabaco. Según el profesor "no estamos intentando encontrar un tratamiento terapéutico contra el tabaquismo porque creemos que la mejor terapia para los fumadores es dejar de fumar". El equipo de investigación midió la función endotelial haciendo escáners de ultrasonido. Se aplicó un torniquete al brazo de los fumadores y de los no fumadores. Con ello se pudo demostrar que, mientras los vasos sanguíneos de los no fumadores se dilataban, las arterias de los fumadores permanecían intactas. Al grupo de fumadores y no fumadores se le suministró taurina a diario. El equipo de investigación descubrió que cuando los fumadores tomaban solo 1,5 gramos de taurina no se detectaban diferencias entre el comportamiento de ésta en las arterias de los fumadores y las de los no fumadores. La función endotelial es el primer signo de advertencia del desarrollo de la arterioesclerosis, que causa derrames cerebrales e infartos. Aunque la ingestión de taurina no cura a los fumadores, el profesor Bouchier-Hayes opina que "los fumadores sirven de modelo clínico para el tratamiento de la disfunción endotelial".
Países
Irlanda