Los contrarios a los organismos modificados genéticamente se oponen al levantamiento de la moratoria de la UE
Los ministros de Agricultura de los países de la UE, contrarios a la autorización de nuevos organismos modificados genéticamente, han afirmado de nuevo su oposición a que se levante la moratoria de facto de cinco de años. Los comentarios surgieron en respuesta a las peticiones del Comisario europeo de Salud y Protección de los Consumidores David Byrne para que se levantara la prohibición, en la reunión que celebró el Consejo de Agricultura, en Bruselas, el 20 de febrero. El señor Byrne argumentó que los nuevos procedimientos de autorización podrían comenzar ya, debido a que el Consejo ha acordado medidas para regular el etiquetado y trazabilidad de los organismos modificados genéticamente, y a pesar de que las nuevas normas tienen todavía que convertirse en leyes. A este enfoque se opusieron Alemania, Francia, Grecia, Bélgica, Luxemburgo y Austria, países abiertamente contrarios a los transgénicos, y que manifestaron que las nuevas autorizaciones no se deberían conceder hasta que se aplique la nueva legislación. "Alemania parte de que la moratoria sólo se levantará una vez que la normativa sobre el origen y el etiquetado entren en vigor", declaró la ministra de Agricultura alemana, Renate Künast. Actualmente, las nuevas normas adoptadas por los ministros de Agricultura de la UE a finales de 2002 no han sido todavía aprobadas por el Parlamento Europeo, donde los que se oponen a los organismos modificados genéticamente podrían votar para bloquear las medidas. En la misma reunión, los ministros examinaron también los temas relativos a la cuestión de la coexistencia, la práctica del cultivo de organismos modificados genéticamente cerca de los cultivos libres de transgénicos y los temas relacionados con la contaminación cruzada. Según Franz Fischler, el Comisario de Agricultura de la UE: "Esto será de gran importancia una vez que se reanuden las autorizaciones de nuevos organismos modificados genéticamente y el cultivo se generalice en la UE." El debate se centró en las consecuencias económicas para los agricultores orgánicos cuyos cultivos han sido contaminados por organismos modificados genéticamente o, aquellos casos donde los cultivos transgénicos tienen propiedades ventajosas, además de la contaminación por productos no transgénicos. El Comisario Fischler anunció la preparación de un documento que constituirá el fundamento para una discusión sobre este tema. "Espero que de este debate surjan algunas orientaciones políticas claras y una agenda concreta sobre las actividades futuras", concluyó.