Los gobiernos no deben regir la genética, afirma un premio Nobel
Son las personas y no los gobiernos quienes deben decidir cómo utilizar sus propios genes, declaró el 8 de abril James Watson, premio Nobel y co-descubridor del ADN. En el forum mundial de ciencias de la vida celebrado en Francia el Dr. Watson dijo que los gobiernos o los jerarcas religiosos no tienen derecho a imponer normas y reglamentaciones sobre las opciones personales efectuadas por los individuos con respecto a cuestiones genéticas. "Somos el producto de nuestros genes. Nadie más debe preocuparse por nosotros ni establecer reglas sobre cómo comportarse, salvo nosotros mismos," señaló. "Somos demasiado multiculturales como para decir que sabemos cómo deben comportarse otras personas. El Estado debe mantenerse al margen de la genética." Ha habido un gran debate en los últimos años acerca de los peligros éticos de la ingeniería genética, pero según el Dr. Watson es muy lógico que los padres deseen mejorar genéticamente determinadas características, por ejemplo la altura de sus hijos. "La civilización consiste en darle a las personas el derecho a ensayar y a mejorar las cosas. Vamos contra la naturaleza humana si decimos que no podemos mejorar." Con respecto a la clonación reproductiva, sin embargo, el Dr. Watson opinó que el riesgo de defectos congénitos era muy elevado, debido al insuficiente desarrollo de la tecnología. Además, si bien la clonación puede resultar beneficiosa para las parejas que no pueden tener hijos, el Dr. Watson afirmó que las ventajas de la clonación reproductiva aún no se han explorado del todo. "Quizás habría que prohibir la clonación múltiple. Sería bastante problemático que existan cincuenta personas iguales en Londres." Sin embargo, otros asistentes a la conferencia no compartieron la opinión del Dr. Watson. En particular, el premio Nobel Paul Nurse rechazó los argumentos del Dr. Watson, y sostuvo que la sociedad en conjunto, y no sólo cada individuo, debería debatir las complejas cuestiones suscitadas por la investigación genética. Según sir Paul Nurse, "sería preferible que se produzca un gran debate social y político, en lugar de limitarse a exponer la información y dejar que los individuos tomen decisiones."