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Ecosystem loss of soil inorganic carbon with agricultural conversion: fate, rate, mechanisms, and pathways

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Efectos del riego y de los cambios en el uso del suelo sobre el carbono inorgánico edáfico

Un equipo de investigadores financiado por la Unión Europea analizó los efectos de la agricultura sobre el ciclo del carbono inorgánico del suelo (CIS) con el fin de ayudar a mitigar el aumento de los niveles de CO2 en la atmósfera.

Cambio climático y medio ambiente
Alimentos y recursos naturales

Investigaciones anteriores han demostrado que con los cambios referentes al uso del suelo se produce una pérdida considerable de CIS, lo que podría transformar el conocimiento actual en materia de retención de carbono. El proyecto ELSIC (Ecosystem loss of soil inorganic carbon with agricultural conversion: Fate, rate, mechanisms, and pathways) estudió el modo en que, a través de dichos cambios, las características hidrológicas de los suelos pueden alterar la dinámica de los carbonatos en el desarrollo del suelo. De cara a comprender los efectos de la agricultura sobre el CIS, el equipo evaluó los perfiles de radiocarbono e isótopos estables de los carbonatos edáficos en perfiles de suelos profundos de tierras de cultivo de regadíos y los comparó con los de pastizales naturales adyacentes no irrigados. En concreto, los investigadores se propusieron determinar el posible destino del carbono inorgánico disuelto por el riego —si vuelve a precipitarse en capas más profundas del suelo o si se lixivia en aguas subterráneas— y su efecto neto sobre el CO2 atmosférico. Aunque existía una pérdida palpable de CIS en la zona cercana a la superficie, no se producía un incremento significativo de carbono más joven transportado hacia abajo en perfiles edáficos de tierras de regadío a profundidades superiores a dos metros, lo que apunta a que la disolución podría ocurrir a un ritmo muy superior que el de la reprecipitación del CIS. La antigüedad del CIS a estas profundidades era de hasta unos diez mil años, lo que indica que se formó y mantuvo con el clima —más seco— del Holoceno y que podría ser vulnerable a cambios en el flujo de agua del suelo derivado del riego agrícola o al cambio climático. Los resultados obtenidos mediante experimentos de incubación y modelización revelan una proporción mucho mayor de carbono inorgánico lixiviado a las aguas subterráneas que la que se desgasifica como dióxido de carbono atmosférico. También se empleó radiocarbono para datar carbono de raíces delgadas perteneciente a una serie de perfiles profundos de plantaciones forestales. La edad de las raíces oscilaba entre uno y diez años, el espectro identificado en la bibliografía. El radiocarbono de estas raíces variaba con la profundidad: el carbono joven se encontraba en los primero veinte centímetros, así como en el espacio comprendido entre dos y tres metros del perfil del suelo, mientras que las raíces más antiguas se situaban inmediatamente por debajo de estas profundidades. En las referencias bibliográficas se han identificado fluctuaciones similares asociadas a la profundidad, por un lado, y a la edad o la longevidad de las raíces, por otro. Las diferencias en la variabilidad temporal de los recursos en los perfiles de los suelos podrían representar un factor que se puede examinar a través de evaluaciones temporales en estos y otros emplazamientos.

Palabras clave

Carbono inorgánico del suelo, agricultura, CO2, ELSIC, carbonatos edáficos

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