¿Puede reducir la TI el impacto medioambiental del comercio?
Según un reciente informe, bajo determinadas circunstancias, descargar música de Internet puede tener menos repercusión en el medio ambiente que comprar un CD pregrabado. El informe 3 'Virtual dematerialisation - ebusiness and factor X3 (desmaterialización virtual - comercio electrónico y factor X) forma parte de 3 Digital Europe3 , un proyecto de investigación financiado bajo los auspicios del programa Tecnologías de la Sociedad de la Información (IST) del V Programa Marco. Con la participación de instituciones de investigación y socios regionales de Alemania, Italia y el Reino Unido, así como de 11 socios colectivos, se han llevado a cabo varios estudios de casos con el fin de evaluar el impacto del comercio electrónico en el medio ambiente por lo que se refiere a recursos y consumo de energía. Los resultados sugieren que el comercio electrónico tiene un importante potencial de eficacia de recursos. Uno de los estudios de casos comparó tres métodos de compra de música pregrabada: en una tienda, online, y escuchando y descargando ficheros en un ordenador. Descubrieron que la compra de un CD online utiliza 1,31 kg de materiales, lo que es igual al impacto de la producción de cinco latas de bebida de aluminio, mientras que la compra de un CD en los establecimientos comerciales tener un mayor impacto de 1,56 kg, lo que equivaldría a seis latas. Descargar música online tuvo un impacto mucho menor, con la utilización de sólo 0,67 kg de material - valor equivalente a menos de tres latas. Otro estudio de casos hizo referencia a diferentes métodos de pago de facturas. Los investigadores descubrieron que pagar una factura en un mostrador tiene como resultado el uso de 2,56 kg de materiales y recursos, lo que equivale aproximadamente al impacto de la producción de diez latas de bebida de aluminio. Por el contrario, el pago de facturas online a través de un sitio web da como resultado el uso de poco más de 1 kg de materiales, equivalente a sólo cuatro latas de bebida de aluminio. El informe indica que la reducción del material usado puede explicarse por el hecho de que los servicios online hacen que las infraestructuras tradicionales de edificios y transporte sean innecesarias en la industria de la venta al por menor. No obstante, añade que la potencial desmaterialización resultante de las actividades comerciales aún no es importante y sólo es aplicable en determinadas circunstancias. Por ejemplo, aunque descargar música de la web puede empezar teniendo menos impacto medioambiental que comprar un CD en una tienda, el informe hace referencia a la costumbre del consumidor de copiar ficheros en un CD, lo cual anula de manera eficaz la acción inicial. Además, un consumidor debe estar conectado a Internet para descargar ficheros, pero descargar grandes volúmenes de música a través de una conexión lenta puede incrementar la cantidad de energía empleada. Del mismo modo, el uso de una conexión rápida puede llevar a los consumidores a permanecer más tiempo conectados y a descargar más, lo cual tiene como resultado un mayor uso de energía. El informe sugiere una serie de vías por las que la sociedad puede recoger los beneficios del comercio electrónico sin incrementar el consumo de energía y materiales durante el proceso. Afirma que los consumidores necesitan tomar conciencia del potencial impacto de las opciones que elige y que son los responsables políticos los que tienen la función de desarrollar una sociedad electrónica que eduque a los usuarios, permitiéndoles manejar la información digital de manera que el consumo de energía se mantenga al mínimo. Con respecto a la responsabilidad de la empresa, el informe indica que desarrollar una cooperación intersectorial y estrategias de información podría ayudar al sector del comercio electrónico y a sus socios a comprender mejor el impacto medioambiental de sus servicios y productos.
Países
Alemania, Italia, Reino Unido