Según los opositores, el proyecto normativo sobre la patentabilidad de las invenciones informatizadas reprimirá la innovación
El 27 de agosto, todos aquéllos a favor de una Europa libre de patentes de software se reunieron en las afueras del Parlamento Europeo para protestar contra una propuesta de la Comisión sobre la patentabilidad de las invenciones implementadas en ordenador. La propuesta, que se presentará al Parlamento Europeo para ser debatida en sesión plenaria y su correspondiente decisión el 1 de septiembre, fue elaborada inicialmente con vistas a eliminar la ambigüedad con la que se gestionan las patentes relacionadas con las invenciones informatizadas y las diferencias en la forma en que los Estados miembros de la UE interpretan las patentes individuales. Desde entonces, la propuesta ha pasado por tres comisiones parlamentarias diferentes, realizando enmiendas los eurodiputados con el fin de definir mejor el tipo de inventos que abarcará la Directiva. En concreto, el término "invenciones implementadas en ordenador" ha sido enmendado para que no cubra los programas de software como tales, sino sólo los dispositivos como los teléfonos móviles, aparatos domésticos inteligentes, dispositivos de control de motores, máquinas herramienta e invenciones relacionadas con los programas que requieran la utilización de un ordenador. Sin embargo, los que se oponen a la propuesta creen que las enmiendas no van lo suficientemente lejos y describen el proyecto de Directiva como un "lobo con piel de cordero". Uno de los manifestantes presentes en la concentración, Peter Gerwinski, de la fundación para una infraestructura de información libre (FFII) con base en Alemania, informó a Noticias CORDIS de que la propuesta de la Comisión era engañosa. "Los que han elaborado la propuesta están tratando de dar la impresión de que están impidiendo las patentes de software, aunque de hecho las están introduciendo", advirtió. El doctor Gerwinski se refirió al primer proyecto de propuesta, que define el término "invenciones implementadas en ordenador" como "toda invención para cuya ejecución se requiera la utilización de un ordenador, red informática o aparato programable. Ha de tener una o más características prima facie que se realicen de forma total o parcial mediante un programa de ordenador". "El actual proyecto de propuesta ha sido enmendado para que la referencia arriba mencionada quede bien oculta, pero el mensaje es el mismo: el software es patentable", argumentó. El doctor Gerwinski, desarrollador de software, dirige en Alemania una empresa de desarrollo de software. Él cree firmemente que la propuesta de la Comisión repercutirá directamente en la innovación y el futuro de las empresas pequeñas de software. "Cuando la patentabilidad de software se introduzca en Europa de la misma forma que en EEUU, lo que está planificado a largo plazo, me veré forzado a cerrar mi negocio e ir a trabajar con uno de los grandes", declaró el doctor Gerwinski. A pesar de la actual Directiva (91/250/CEE) de la UE, que excluye el software de las normas de patentabilidad, la Oficina Europea de Patentes ya ha concedido un total de 30.000 patentes de software. "Las patentes existentes son suficientes como para prohibir cualquier software que yo cree", lamentó Gerwinski. "Cualquier técnica básica, como la barra de progreso, ha sido ya patentada, lo que significa que las empresas pequeñas están siendo exprimidas, permitiendo de esta forma que las empresas mayores monopolicen el mercado". Sin embargo, según la eurodiputada Arlene McCarthy, de la Comisión de Asuntos Jurídicos, la propuesta legislativa considera aspectos como el impacto potencial en las pequeñas empresas. Una de las enmiendas pide a la Comisión que vigile el efecto de la legislación en las pequeñas y medianas empresas. Durante la concentración, los administradores de web que se oponían al proyecto normativo demostraron las consecuencias potenciales de la patentabilidad de software bloqueando temporalmente el acceso a los sitios Internet. "Queremos demostrar de esta forma qué pasaría si el titular de una patente prohibiera el uso de un trozo específico de software: todos los sitios Internet conectados a ese software dejarían de funcionar", explicó el doctor Gerwinski. Más de 150.000 personas han expresado sus dudas acerca de la propuesta y han firmado una petición en apoyo a una Europa libre, sin patentes de software. Entre los partidarios se encuentran alrededor de 2.000 propietarios y dirigentes de empresas, 2.500 desarrolladores e ingenieros de todos los sectores de las industrias europeas de la información y las telecomunicaciones, así como más de 2.000 científicos y 180 abogados. Todos reivindican que las patentes y el software no pueden ir parejos y que los derechos de reproducción son la mejor solución para proteger el trabajo de los que crean software. "La patentabilidad del software es como patentar una cebolla y después prohibir su uso en las recetas", explicó Tinne Van Der Straeten, activista del grupo belga de Jóvenes Verdes. El doctor Gerwinski coincidió en que esto ilustraba sobradamente la naturaleza ilógica del objetivo de la propuesta actual. Su organización reclama a los eurodiputados que examinen con más detenimiento la normativa propuesta y que lean los comentarios de la FFII antes de emitir su voto el 1 de septiembre.
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Alemania