Un proyecto de la UE muestra a los niños las maravillas de la ciencia
La Comisión, reconociendo la necesidad de que los niños participen y se interesen más por la ciencia, ha financiado una ciudad científica piloto, diseñada para mostrar que la ciencia no es sólo parte importante de nuestras vidas diarias, sino que además es un tema sorprendente y divertido. La medida de acompañamiento Niños y Ciencia ha recibido 250.000 euros a través del programa "Mejora del potencial humano y la base del conocimiento socioeconómico" del V Programa Marco. El proyecto se dirige a niños entre 12 y 14 años, y está divido en dos partes: una "ciudad de la ciencia" virtual basada en Internet y una "ciudad de la ciencia" real, que se encuentra situada en los Alpes austriacos. En una entrevista de Noticias CORDIS al coordinador del proyecto, Dick Wife, éste explicó la principal orientación de la medida de acompañamiento: "Elegimos desarrollar un entorno interactivo y excitante que fuera alternativo y a la vez complementario de las actividades científicas de los colegios." "Los niños tienden a ver la ciencia de forma abstracta y, muy a menudo, la ciencia se pierde en el sistema educativo. El objetivo de nuestro proyecto ha sido proporcionar a los niños actividades que no se asocian normalmente a las escolares", añadió. Los dos elementos del proyecto se diseñaron también para preparar a los niños para su participación en el plan piloto y ofrecerles una continuación. "La medida utiliza Internet como una herramienta esencial para preparar a los niños para una semana en la ciudad de la ciencia, así como ofrecerles una continuidad, que es esencial una vez que haya transcurrido esta experiencia." La ciudad virtual consiste en un foro y una serie de actividades y de trucos interactivos basados en siete temas: vida, transporte, agua, aire, materiales, alimentos y energía. "Se ofrecen millones de información sobre, por ejemplo, cómo explota la dinamita, por qué te pareces a tu padre o a tu madre, y cómo los alimentos nos mantienen vivos, el comportamiento de las moléculas, cómo vuelan los aviones, cómo está formada la Tierra y las cargas, otra cosa divertida", explicó el Dr. Wife. "El sitio Internet está diseñado de tal forma que permite que los niños tengan la última palabra. Se les anima a que participen realmente y contribuyan a crear actividades en línea" añadió. La segunda parte del tema, la ciudad de la ciencia, recibió al primer grupo de niños en agosto. En total se seleccionaron 20 niños de entre varios colegios austriacos para formar parte en la larga semana del programa de actividades, que incluía seminarios especiales con científicos e inventores. Los niños recibieron información básica sobre uno de los temas relacionados con las ciencias de la vida y después se les pidió que llevaran a cabo el experimento. "Se dio énfasis en que los niños realizaran por sí mismos las actividades", declaró el Dr. Wife. "El objetivo no era darles todas las respuestas masticadas: el papel del científico era guiar a los niños en la dirección correcta." Los comentarios de los profesores, científicos y niños han sido muy positivos y hay prevista para octubre una reunión escolar. "Sin embargo, un elemento que podría considerarse de nuevo es el tiempo que los científicos permanecen en la ciudad. "Los niños se muestran muy cautelosos con los extraños y necesitan tiempo para construir una relación en la que confíen", explicó el Dr. Wife. "La próxima vez, deberemos pensar en ampliar el tiempo que pasan los científicos y el personal en la ciudad." El Dr. Wife cree que el concepto de ciudad de la ciencia contribuye a elevar la confianza en los niños y por lo tanto debería expandirse a otros países de Europa. "Es asimismo una iniciativa en la que la industria y los gobiernos nacionales deberían participar", señaló el Dr. Wife. Consciente de ello, el consorcio está examinando actualmente la posibilidad de demostrar su concepto en la semana europea de la ciencia y la tecnología prevista para noviembre.
Países
Austria, Países Bajos