Un equipo internacional desarrolla una prueba rápida contra una enfermedad que no presenta síntomas
Un equipo de científicos de diversos países ha desarrollado una prueba rápida que permite identificar la presencia de clamidia, una enfermedad de transmisión sexual que a menudo es "invisible", y que es la causa principal de ceguera evitable en los recién nacidos de los países en vías de desarrollo. El equipo internacional con sede en la Universidad de Cambridge (Reino Unido), está formado por dos investigadores franceses, un belga, un italiano y cuatro británicos, y en él se combinan una serie de disciplinas tales como la química, la biología, la ingeniería y la ciencia de materiales, procedentes de la industria y el ámbito académico. La prueba es más barata y sencilla que los actuales métodos de diagnóstico. Se calcula que cada una costaría una cantidad inferior a 70 céntimos de euro en los países en vías de desarrollo, y los resultados se pueden obtener a los pocos minutos. La prueba "Firstburst" en la que se utiliza una tira reactiva funciona, bien a través de un análisis de orina, o de un frotis vaginal y prácticamente no precisa de equipo alguno. "Es importante disponer de una prueba rápida y sencilla de la clamidia porque siete de cada diez mujeres que contraen esta enfermedad no tienen la menor idea de estar infectadas. Pero una vez diagnosticadas, basta con una sola pastilla para su tratamiento," manifestó la Dra. Helen Lee, quien está al frente de la investigación. "Es esencial que sea instantánea y no resulte cara. Cuando se vive en un país en donde para llegar a una clínica es necesario caminar varias horas o incluso todo un día, es muy poco probable que se preocupen después de volver de nuevo una semana más tarde para recoger los resultados de las pruebas", añadió. Además de la ceguera en recién nacidos, esta enfermedad es asimismo causa de infertilidad y de embarazos ectópicos. El proyecto ha sido financiado por el Wellcome Trust del Reino Unido (una organización caritativa dedicada a la investigación biomédica), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los institutos nacionales de salud de EEUU. El Wellcome Trust ha financiado asimismo el establecimiento de una nueva empresa, con base en Estados Unidos, que se propone distribuir en un principio la tira reactiva en África y Asia.