Europa firma un tratado internacional sobre diversidad biológica
La Comunidad Europea y nueve de sus Estados miembros han ratificado un Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, hecho que posibilitará su entrada en vigor el 29 de junio. El tratado garantizará la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la investigación, el fitomejoramiento, la alimentación y la agricultura, y el que los beneficios derivados de su utilización se distribuyan de manera justa y equitativa entre el norte y el sur. "Es esencial para la investigación agrícola y el mejoramiento de los cultivos que la UE forme parte de este Tratado", declaró David Byrne, Comisario europeo de Sanidad y Protección de los Consumidores. "Celebro los esfuerzos de los negociadores, que alcanzaron un importante acuerdo sobre la distribución de las ganancias comerciales en beneficio de todos. La UE continuará insistiendo para que se incluyan aún más especies en el sistema multilateral." El Tratado establece un marco jurídicamente vinculante que abarca los cultivos agrícolas más importantes, como las manzanas, el arroz, las patatas, el maíz, el trigo y la avena, además de 29 géneros de forraje. Con el paso de tiempo se ha producido una reducción drástica en la diversidad biológica. El acceso a una amplia gama de recursos genéticos conducirá al desarrollo de una mayor variedad de productos alimenticios, que contribuirán a reducir el hambre y riesgo de enfermedades, y mejorarán la vida y las dietas alimenticias de los consumidores. Los científicos, los centros internacionales de investigación y de mejoramiento de plantas, procedentes de organizaciones tanto públicas como privadas, se beneficiarán también del acceso mejorado a la biodiversidad genética. De hecho, las partes contratantes garantizarán el acceso a este tipo de recursos genéticos. Cualquier institución de investigación o de mejoramiento privada o pública de cualquier país signatario puede solicitar el recibir semillas de las especies de cultivo que incluye este tratado a una institución pública que esté ubicada en cualquiera de los otros países contratantes. Las semillas serán gratuitas y no estarán sujetas a negociación bilateral alguna de carácter individual. Los detractores del Tratado afirman, sin embargo, que han quedado mucho temas sin resolver relacionados con las tecnologías, como el de los derechos de propiedad intelectual y el relativo a la patentabilidad de los recursos genéticos.