La Comisión responde a la evaluación del Tribunal de Cuentas Europeo sobre el V Programa Marco
La Comisión Europea ha respondido al informe del Tribunal de Cuentas Europeo en el que se critican varios aspectos del V Programa Marco (VPM), aludiendo a las simplificaciones hechas en el programa del trabajo del VI Programa Marco (VIPM). Según la fiscalización, la principal crítica del informe del Tribunal de Cuentas es la complejidad del VPM, que queda reflejada en varios aspectos diferentes del programa, y que abarca las normas para fijar la participación financiera de la Comisión Europea, la gestión a cargo de las cinco direcciones generales de siete programas específicos del VPM y los sistemas para informar sobre la gestión interna dentro las direcciones generales. Estas complejidades provocan, además, un retraso de entre ocho a nueve meses desde la recepción de las propuestas hasta la firma de los contratos, y causan errores en la comprobación de la legalidad y la regularidad de los pagos basados en las declaraciones de gastos. "La Comisión ha iniciado una profunda reforma sobre los acuerdos contractuales y financieros de los programas comunitarios de investigación como parte del VIPM," declara la Comisión en su respuesta de 29 páginas al informe del Tribunal de Cuentas. "El VIPM ha supuesto una importante simplificación en la aplicación de las acciones de investigación. [...] El modelo de reembolso de los costes establecido para el VIPM es mucho más simple de ejecutar desde el punto de vista de los participantes y de los departamentos de la Comisión y, como tal, debería proteger los intereses financieros de la Comunidad de forma más eficaz." Una propuesta de la Comisión que tenía por objeto simplificar los modelos de costes para VIPM aún más, adecuándose de esta forma a las anteriores recomendaciones del Tribunal, fue rechazada tanto por el Parlamento como por el Consejo. En respuesta al insatisfacción del informe respecto a la participación de las cinco direcciones generales en la gestión de los programas, la Comisión declara que esta estructura "ha permitido el desarrollo de sinergias entre la políticas comunitarias de investigación y las que no lo son. "La Comisión añade que el despliegue de los instrumentos de gestión, incluidas las funciones centralizadas de apoyo, "refleja la política de la Comisión de aumentar la coordinación entre departamentos." El Tribunal de Cuentas señala que la Comisión no desarrolló un sistema común o integrado de tecnología de la información para el VPM. Los sistemas empleados eran "inadecuados, si bien no a causa de la insuficiente inversión," se puede leer en la fiscalización. La respuesta de la Comisión apunta a que el apoyo a las tecnologías de la información en el VPM es favorable si se compara con el IVPM, y promete la aplicación de un nuevo sistema de tecnologías de la información para 2004. En realidad, el sistema de "preparación y presentación electrónico de propuestas en línea" está ya operativo para todas las convocatorias de propuestas. La Comisión reconoce el problema de la inexactitud en las declaraciones de gastos de los beneficiarios, y ha adoptado medidas para aumentar los controles bajo el VIPM. El problema en el VPM era que la contribución financiera comunitaria la pagaba la Comisión en base a los costes elegibles en los que se hubiera incurrido, tal como declaran los beneficiarios. "La exactitud de los costes y su confirmad con las disposiciones contractuales no pueden ser verificados con toda precisión por la Comisión antes autorizar los pagos," declara la Comisión. Para el VIPM los beneficiarios tendrán que presentar los certificados de auditoria antes de proceder al reembolso. La Comisión concluye ofreciendo la garantía de que el continuo desarrollo de los modelos de gestión para los Programas Marco está garantizado, incluso en la propuesta para el futuro VIIPM, que se centrará concretamente en los procedimientos de racionalización."