El Consejo informal de Competitividad insta a la UE a que actúe con un estilo más empresarial
En el transcurso de una reunión informal del Consejo de Competitividad celebrada el 26 de abril en Dromoland Castle, Irlanda, los Comisarios de la UE, ministros de 31 países y empresarios de ambos lados del Atlántico se reunieron para analizar los retos a los que deben hacer frente Europa y la industria europea. La actual presidenta del Consejo de Competitividad, la ministra irlandesa de Empresa, Comercio y Trabajo, Mary Harney, describió el encuentro como una excelente oportunidad para el intercambio de ideas entre la comunidad empresarial y los responsables políticos de la UE y añadió que las conclusiones del mismo servirían para orientar y priorizar la labor posterior del Consejo en Bruselas. Al término del encuentro, la Sra. Harney afirmó que el sector privado había transmitido un mensaje muy claro a la clase política. En palabras de la ministra: "Esta mañana, se nos ha instado a regular menos y a apoyar más la innovación. Hemos de centrar nuestra atención en el crecimiento de la productividad y desarrollar nuestra actividad comercial de otra manera." "Necesitamos agilizar el proceso de toma de decisiones en beneficio de los que actúan en un mercado altamente competitivo", añadió la Sra. Harney. "[También], recibimos una invitación a aprobar rápidamente la CIG [Conferencia Intergubernamental] y un nuevo estilo de negocio racionalizado, especialmente en la Unión Europea ampliada de los 25." Anteriormente, varios directivos habían expresado este mismo mensaje, como por ejemplo Carly Fiorina, Presidenta y Consejera Delegada de Hewlett-Packard. La Sra. Fiorina declaró que las empresas y los países deben actuar en un mismo nivel, teniendo la competitividad en mente, adoptando decisiones rápidamente y actuando de manera flexible. La Sra. Harney admitió a este respecto: "Necesitamos dotar a la actividad empresarial comunitaria de esa flexibilidad y esa rapidez." En su intervención, la Sra. Fiorina expresó la opinión de que las oportunidades futuras de éxito dependerían de dos factores: la innovación concentrada en la industria y las inversiones gubernamentales dirigidas. "Hemos podido constatar que los países más competitivos en la economía mundial son los países capaces de invertir en tres aspectos", afirmó. "Primero, invierten en la educación y la formación de sus ciudadanos. En segundo lugar, invierten en investigación y desarrollo, a fin de impulsar la siguiente generación de crecimiento alimentando nuevas ideas, así como en nuevas tecnologías, para trasladar los resultados de esas ideas al mercado. Tercero, se esfuerzan por crear sociedades basadas en la capacidad de predicción, sociedades centradas en la apertura, la transparencia, la confianza y el estado de derecho [...]", subrayó la Sra. Fiorina en su discurso. Otro dirigente empresarial, el Sr. Jean Stephenne, Presidente y Director General de GlaxoSmithKline Biologicals, transmitió a los responsables políticos de la Unión un mensaje preocupante. Afirmó que, desde una perspectiva empresarial, la UE está considerada como un "entorno hostil y turbulento." El Sr. Stephenne continuó resaltando los escasos incentivos existentes para la innovación, la carencia de una cooperación generalizada en materia de investigación y desarrollo (I+D) y las pocas opciones para el capital de inversión. En opinión del Sr. Stephenne, la mejora del entorno de I+D requeriría de un nuevo enfoque para los sistemas de investigación europeos y un fortalecimiento de la colaboración entre los sectores público y privado. También se precisan mayores inversiones en investigación por parte del sector privado y las políticas gubernamentales deben desempeñar un importante papel mediante subvenciones dirigidas e incentivos fiscales. Varios líderes empresariales presentes en la reunión también apuntaron que la ubicación es un factor crítico en la promoción del empleo y la innovación. Incluso las grandes compañías actúan, cada vez más, en "comunidades del conocimiento", caracterizadas por la presencia de instituciones académicas y empresas innovadoras. En su opinión, Europa necesita la creación de estas comunidades para retener a esos investigadores e innovadores. En resumidas cuentas, el Consejo de Competitividad identificó dos retos clave para Europa: la regulación excesiva y la resultante falta de competencia, así como su situación como entorno poco favorable para la investigación, en comparación con EE UU y otros lugares del mundo. Para dar solución a estos problemas, la Presidencia irlandesa sugirió una serie de prioridades para el futuro, asegurando que colaboraría estrechamente en esta dirección con las tres siguientes presidencias europeas (Holanda, Luxemburgo y el Reino Unido) a fin de conseguir un entorno económico más atractivo. En el ámbito de la mejora de la legislación, las prioridades incluyen: evitar la legislación excesiva e innecesaria, crear mercados competitivos y un escenario homogéneo para la actividad de negocio, así como evaluar el posible impacto previo a la introducción de nuevas medidas. Al objeto de estimular la excelencia en la investigación, la Presidencia irlandesa continuará los esfuerzos por incrementar la inversión pública y privada en I+D, armonizar las prioridades de investigación de la UE con las necesidades de la industria, adoptar urgentemente la patente comunitaria y simplificar los procedimientos para acceder a los fondos comunitarios de financiación a la investigación, especialmente para las PYME, para su inclusión en el VII Programa Marco. Para poner fin al orden del día, la Sra. Harney agradeció lo que describió como "un intercambio de puntos de vista y una interacción entre la comunidad empresarial y los responsables políticos de la UE extremadamente útiles y provechosos."