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CityBike: A comfortable, safe, and adaptable electric-bike for everyone

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Bicicletas eléctricas para todos, pronto muy cerca de ti

Los servicios e infraestructuras de uso compartido de bicicletas están aumentando en diversas ciudades de todo el mundo gracias a la promoción del uso de bicicletas y bicicletas eléctricas para el transporte personal, que acarrea beneficios para las personas y el medio ambiente. Sin embargo, los modelos de bicicletas eléctricas existentes están específicamente diseñados para quienes se desplazan al trabajo en bicicleta y no tienen en cuenta otros segmentos del mercado, una deficiencia que están tratando de solucionar unos investigadores de Islandia.

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El proyecto CityBike (CityBike: A comfortable, safe, and adaptable electric-bike for everyone) trabaja en un nuevo modelo de bicicleta eléctrica centrado en la seguridad y la comodidad. El diseño es más inclusivo para los clientes «olvidados», como turistas, personas con una elevada percepción del riesgo, personas mayores o incapacitadas por una lesión. «Nuestro objetivo es diseñar y preparar la producción de una nueva bicicleta eléctrica para usar en áreas urbanas. La principal cualidad de la nueva bicicleta será la flexibilidad de su cuadro para poder adaptarlo a las necesidades y características corporales de los usuarios», explica el señor Ásgeir Matthíasson, coordinador del proyecto CityBike. Las investigaciones realizadas han validado el concepto y ya hay datos que destacan la capacidad para adaptar el diseño fundamental de una bicicleta normal. Reinventar la bicicleta A partir de este planteamiento, el proyecto ha diseñado una primera bicicleta de este tipo: una bicicleta sin cadena. «Una vez que quitas la cadena, tienes libertad para redefinir qué es una bicicleta. Podemos cambiar de lugar cualquiera de las partes y configurarlas prácticamente de cualquier manera», afirma el señor Matthíasson. Esto ofrece la máxima flexibilidad al usuario, además de reducir el mantenimiento necesario. Tras la producción del primer prototipo a tamaño completo, CityBike recurrió a la impresión 3D para imprimir modelos de prueba. El equipo siguió mejorando el diseño de la bici gracias a la colaboración con la Facultad de Biomecánica de la Universidad de Reikiavik con quienes analizaron la tensión del cuerpo al pedalear en bicicleta. La bicicleta en el siglo XXI Aparte de sus múltiples características innovadoras, la bicicleta eléctrica permite integrar dispositivos inteligentes como un GPS o un sistema de bloqueo remoto. «Esto le ofrece al cliente una mejor visión general de su bicicleta, los programas de mantenimiento, información sobre la actividad física, medidas de prevención de robos y mucho más», destaca Matthíasson. Además de ofrecer la máxima flexibilidad, el motor de la bicicleta llamará la atención de un público más amplio al representar una alternativa más atractiva frente a las bicicletas tradicionales. Teniendo en cuenta que la densidad de población de las ciudades es cada vez mayor, esto tiene unas implicaciones más amplias para el cambio modal hacia el uso de bicicletas. «CityBike se situará a la vanguardia del cambio hacia un estilo de vida más favorable para los peatones y las bicicletas», afirma el coordinador del proyecto. De esta manera, los resultados del proyecto también demuestran ofrecer una valiosa contribución a los esfuerzos encaminados a superar los retos de la sociedad europea relacionados con el transporte. Pedaleando hacia una mayor seguridad y apoyo de la UE A la luz de las investigaciones en curso, el equipo confía en el potencial de causar cambios en la legislación de la UE relativa a las bicicletas a pedales frente a las bicicletas con motor auxiliar a partir de las pruebas biomédicas y de la información sobre el uso real de las bicicletas. La bicicleta eléctrica también contará con prestaciones de seguridad optativas que podrían llegar a convertirse en estándar. Entre estas se incluyen el uso de ruedas de apoyo más anchas para facilitar el equilibrio y el agarre, así como la incorporación de «software» para evitar aceleraciones rápidas o insuficientes con el fin de ayudar a impedir caídas. Una vez que se finalicen las tareas de diseño y las pruebas, se iniciará una producción que comenzará con dos modelos. A largo plazo, está previsto fabricar los cuadros a partir de aluminio reciclado, lo que permitirá realizar la producción más cerca del punto de venta. Esto implica una variedad de beneficios adicionales como la creación de puestos de trabajo y una fabricación y obtención de materiales más local, lo que a su vez también permitiría reducir la huella ecológica del producto. CityBike tiene previsto acudir a ferias comerciales en Europa para presentar la bicicleta y establecer contacto con distribuidores, coleccionistas y las principales partes interesadas. «Nuestra bicicleta eléctrica cambiará la forma en que se desplazan las personas y permitirá un mayor abanico de desplazamientos frente a los que se pueden hacer actualmente. Con CityBike, el “último kilómetro” se encontrará más lejos», concluye Matthíasson.

Palabras clave

CityBike, bicicleta eléctrica, bicicleta, transporte, diseño de bicicletas, ciclismo

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