Estudio Sueco revela número insuficiente de primates para experimentos científicos
La carencia de un número adecuado de primates para la investigación médica impide que los esfuerzos que se hacen en todo el mundo encuentren una cura para el SIDA y otras enfermedades, señala un equipo de expertos suecos de la Universidad de Upsala. La primera auditoria mundial sobre los estudios con no primates, publicada en la revista New Scientist, identificó 4.411 estudios con experimentos realizados en más de 41.000 individuos de distintas especies animales. Los investigadores suecos estimaron que al año pueden utilizarse hasta 200.000 primates en trabajos científicos de investigación. Sin embargo, añadieron que aunque estas cifras parecen elevadas, en realidad enmascaran una notable escasez de monos y primates disponibles para la investigación científica. En los últimos años ha aumentado la demanda de estos animales, en parte debido a la necesidad de utilizar especies relacionadas con el hombre para la investigación del VIH y el SIDA. "El déficit -dicen los investigadores- podría estar ralentizando los últimos avances en enfermedades neurológicas, VIH, el desarrollo de fármacos y la genética". Debido a tal escasez, muchas propuestas de investigación han tenido que ser abandonadas. El profesor Colin Blakemore, director del Consejo de Investigaciones Médicas del Reino Unido, comentó al New Scientist: "Es totalmente cierto que existe una escasez notable de primates dadas las necesidades de la investigación, que siguen siendo considerables". Añadió que a pesar de "la enorme presión para impedir el uso de animales", la realización de experimentos en animales es la única opción en una serie de campos de investigación. Del mismo modo que ayudan a encontrar tratamientos que salvan vidas, la escasez de primates también está afectando al bienestar de los animales, comentó Hans-Erik Carlsson, director del estudio sueco. Ciertamente, los científicos a menudo necesitan reutilizar a los primates para distintos estudios. "He observado protocolos en que eran reutilizados hasta seis o siete veces", explicó el Dr. Carlsson. Como las publicaciones científicas casi nunca explican las condiciones en que son conservados los primates, ni su historia de investigaciones, también resulta difícil determinar la validez científica de los experimentos, y más difícil para los científicos saber si están reproduciendo correctamente el trabajo de cada uno.
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Suecia