La aportación de Italia al debate sobre el VII PM cuestiona la necesidad de un ERC
Italia ha sido el último país en publicar su contribución al debate sobre el futuro de la política europea de investigación, caracterizada sin duda por el claro llamamiento que hace a la UE para que no cree un Consejo Europeo de Investigación (ERC). El informe elaborado por el Ministerio de Educación, Universidades e Investigación describe la postura de Italia en relación con determinados aspectos del Séptimo Programa Marco (VII PM), además de presentar algunas ideas generales sobre una estrategia para la investigación europea. Estableciendo el escenario para posteriores debates, el informe comienza señalando que el rápido desarrollo de China, India y otras regiones del mundo tendrá un fuerte impacto en la investigación europea. Europa tendrá que plantearse no sólo cómo afrontar sus diferencias con Estados Unidos en cuanto a conocimiento y eficiencia, sino la creciente competencia [...] con un grupo de países emergentes muy motivados.' Así mismo, el gobierno italiano manifiesta que los fondos comunitarios deberían destinarse a las acciones que maximizan la inversión nacional pública y privada en investigación, al mismo tiempo que promueven una mayor convergencia y una reducción de la duplicación. En este sentido, es importante que la CE se plantee doblar el presupuesto actual de la investigación, añade el informe. El tema de la investigación elemental es donde la aportación italiana parece más enfrentada a los últimos comunicados políticos de la Comisión y de otros Miembros Estados. Según el informe, la investigación elemental debe estar claramente relacionada con la investigación aplicada y, por tanto, con la innovación, si bien es cierto que a largo plazo.' La propuesta del ERC se define como desconcertante por varias razones. En primer lugar, el informe señala que el presupuesto comunitario de investigación solamente representa el cinco por ciento de la cantidad total invertida en investigación por los Estados Miembros. Dado que el ERC propone financiar a los grupos de investigación particulares, mientras que la financiación comunitaria se caracteriza por la promoción de la colaboración europea, la aportación italiana indica que la propuesta del ERC reduciría de forma efectiva la proporción de fondos comunitarios destinados a verdaderos proyectos europeos. En segundo lugar, el informe sugiere que, como la investigación generada por la curiosidad se suele financiar normalmente a través de programas nacionales, la creación de un fondo europeo para la investigación elemental sólo se podría justificar si se demuestra un claro valor añadido. No obstante, como la financiación del ERC se concedería solamente a los mejores grupos de investigación en Europa - y es probable que esos grupos ya hayan sido reconocidos y financiados a escala nacional - existen pocas posibilidades para obtener un valor añadido, y la medida podría violar el principio de subsidiariedad de los Estados Miembros. El informe italiano concluye, por tanto, que los fondos de la UE destinados a esas actividades solamente deberían implicar una pequeña proporción de los fondos europeos para la investigación.' Además, esos fondos limitados no necesitan un nuevo organismo como el ERC; este tipo de financiación se puede ofrecer en el marco del programa NEST [ciencia y tecnología nueva y emergente].' En los campos más específicamente relacionados con la evolución del Programa Marco, la contribución italiana contiene pocas sorpresas. Como declaración general, se indica que compartimos la propuesta general descrita por la Comisión para el VII PM, porque promueve la investigación con el uso de instrumentos que tienen más en cuenta - en comparación con los anteriores - las necesidades europeas de competitividad e innovación.' Respecto al equilibrio de los instrumentos que se aplicarán en el próximo Programa Marco, Italia señala que los Proyectos Integrados (PI) y los proyectos específicos de investigación focalizada (PEIF) fueron los instrumentos más apreciados por la comunidad científica. En muchos casos, los PI han establecido relaciones e interdependencias capaces de crear vínculos duraderos entre empresas y universidades, mientras que los PEIF resultaron ser más flexibles y más adaptables a las soluciones limitadas. 'Consideramos por tanto que debería asignarse una cuota mayor de los fondos a los PEIF, señala el informe. La distinción entre las acciones de coordinación (AC) y las acciones de apoyo específico (AAE) no es clara en ocasiones, en opinión del ministerio italiano, mientras que hay que mejorar las Redes de Excelencia (RE). Las asociaciones de 35/40 actores no suelen permitir alcanzar una verdadera integración de los grupos participantes, dice el informe. Italia afirma que conviene simplificar las normas de participación para el VII PM, y en líneas generales aprueba las conclusiones de la revisión intermedia de los nuevos instrumentos realizada por Miramón, incluida su propuesta sobre un proceso de solicitud que conste de dos partes. Otro de los problemas de procedimiento que menciona el informe es el bajo índice de conocimiento sobre las normas de gestión de proyectos por parte de los representantes de proyectos de la Comisión, las modificaciones de los presupuestos de los proyectos que exigen una modificación esencial de las prioridades de la investigación, y el tiempo que transcurre entre la aprobación del proyecto y la firma del contrato. Por último, el informe señala que la participación de las pequeñas y medianas empresas (PYME) en proyectos de gran escala ha resultado problemática. Debería materializarse una mayor participación de las PYME ofreciendo instrumentos y objetivos en el PM que satisfagan las necesidades de esta clase de empresas, dice el informe, por ejemplo aumentando el número de PI adaptados específicamente a las PYME.
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Italia