El informe de Kok desata elogios y críticas por parte de los protagonistas de la agenda de Lisboa
Las primeras reacciones al informe sobre la estrategia de Lisboa, elaborado por el ex Primer Ministro holandés Wim Kok y su grupo de alto nivel, han sido muy variadas. Muchas partes interesadas han identificado los puntos fuertes y los débiles que presenta el documento. Parece que la mayoría de las organizaciones empresariales están de acuerdo con el análisis que hace el informe del escaso avance logrado en el proceso de Lisboa hasta la fecha, pero señalan que faltan propuestas concretas para mejorar la actuación de Europa. Eurochambres, la asociación de cámaras de comercio e industria europeas, se ha mostrado satisfecha con el informe y coincide con la afirmación de que los Estados Miembros han dejado que se estanque el proceso de Lisboa debido a su propia pasividad. No obstante, la organización también ha identificado varios elementos ausentes en el análisis del grupo de alto nivel. Según Eurochambres, las empresas esperaban una declaración clara del Sr. Kok sobre el equilibrio entre los pilares económicos, sociales y medioambientales de la estrategia de Lisboa. En la actualidad, la estrategia presenta un desequilibrio hacia los pilares sociales y medioambientales. Debemos equilibrarla de nuevo y hacer que la economía sea la máxima prioridad en los años que vienen, señaló el presidente de la organización, Christoph Leitl. 'También hay que reformar el Consejo de Competitividad, reduciendo el número de miembros a unos pocos ministerios que asuman la propiedad nacional de la agenda, añadió. El comunicado de la Eurochambres describe además varias propuestas para que el informe del grupo de alto nivel sea más efectivo, por ejemplo obligar a los Estados Miembros a formular anualmente planes de acción nacionales sobre la estrategia de Lisboa. UNICE, la Unión de Confederaciones de la Industria y de Empresarios de Europa, lanzó un mensaje similar. Criticó la falta de propuestas concretas sobre cómo dar un soplo de aire fresco a la estrategia de Lisboa. La organización también se lamentó de la incapacidad del grupo del Sr. Kok de mencionar al Consejo de Competitividad, y subrayó que la cohesión social y los objetivos medioambientales solamente se pueden conseguir en una economía que crece. El presidente de UNICE, Jürgen Strube, declaró que 'el éxito de la revisión intermedia de la estrategia de Lisboa se basa en gran parte en una buena preparación de la Cumbre de Primavera - para la que el informe Kok supone un primer paso - junto con la voluntad política de los países comunitarios para que Europa se adapte a los nuevos desafíos.' Las reacciones en el ámbito político no se centraron tanto en las ausencias del contenido del propio informe sino en insistir en el mensaje principal, que los Estados Miembros deben asumir más responsabilidades en la agenda de Lisboa. El Presidente actual del Consejo Europeo, Jan Peter Balkenende, señaló que 'es un informe sólido. Y deja bien claro que queda mucho por hacer.' Balkenende dijo que 'el grupo ha apuntado que los Estados Miembros y las instituciones deben emprender con más determinación sus reformas económicas. [...] Se trata de un mensaje muy importante.' Según el Sr. Balkenende, la clave para que el proceso de Lisboa tenga éxito está en la educación, el conocimiento, la innovación y un aumento considerable del número de personas que conforman la población activa. 'Eso requiere reformas drásticas, advirtió. Mientras tanto, el portavoz de asuntos económicos del Partido Popular Europeo en el Parlamento Europea no se anduvo con miramientos al atribuir responsabilidades por la mala actuación de Europa hasta la fecha. Alexander Radwan señaló que los objetivos demasiado optimistas de la agenda de Lisboa no tienen ningún valor si los dirigentes europeos no toman medidas importantes en sus respectivos países. No resulta extraño que la UE no pueda mejorar su competitividad, dijo para concluir.