Según un informe, las ayudas fiscales a la I+D resultan fundamentales para aumentar la inversión privada en investigación
La edición de 2004 del informe anual de la Comisión sobre la competitividad europea concluye que la financiación estatal directa de la investigación y el desarrollo (I+D) de carácter privado y las ayudas fiscales a la investigación producen un impacto importante y positivo en el gasto de I+D por parte de las empresas en los países de la OCDE y la UE.' El tema especial del informe de 2004 es el impacto de las políticas públicas sobre el rendimiento económico e incluye un apartado sobre el papel de la inversión en investigación del sector público. En general, el informe observa un aumento considerable del gasto privado en I+D en los países de la OCDE y la UE entre 1981 y 2002, pero añade que esta tendencia probablemente se deba más a un movimiento general hacia unas industrias más activas en I+D que a las inversiones o políticas públicas en materia de investigación. El informe subraya el impacto positivo del gasto público en investigación, pero señala que el gasto de las universidades y las organizaciones de investigación públicas en I+D está en gran parte relacionado con los gastos en I+D del sector empresarial, e indica que la I+D del sector público y la I+D del sector privado son [complementarias].' Además, los datos sobre el uso de la investigación de los países de la OCDE y la UE muestran que el gasto en investigación en el sector de la enseñanza superior estimula enormemente el crecimiento del PIB per capita, y que el aumento del gasto en I+D del sector público en relación con el PIB afecta de forma muy positiva al número de solicitudes de patente per capita. La efectividad de la ayuda pública a la innovación también se analiza a través de estudios monográficos de tres países: Alemania, Finlandia y Austria. Los estudios confirman que el sector público desempeña una labor fundamental en la promoción de la innovación, prestando ayuda financiera y promoviendo la cooperación en el campo de la investigación. 'El mayor impacto se logra cuando coexiste simultáneamente la colaboración entre empresas y la financiación pública,' señala el informe. El análisis destaca además la importancia de la cooperación público-privada para promover la innovación. No obstante, añade que es precisamente en este campo donde la UE está por detrás de EE.UU. país en el que los centros de investigación públicos y de enseñanza superior han desarrollado un sistema mucho más efectivo de vínculos con el mundo de la innovación.' Estas conclusiones pueden tener implicaciones en la política pública, según el informe. En primer lugar, dado el impacto positivo de los incentivos fiscales al gasto en I+D, el aumento de las ayudas a la I+D puede resultar fundamental para acercar la I+D empresarial a los niveles de los principales líderes mundiales en este campo.' Además, las políticas deberían tratar de mejorar la cooperación público-privada en investigación y promover la transferencia de tecnología. El informe identifica también la necesidad de mejorar la infraestructura para la comercialización de la investigación, como oficinas de transferencia de tecnología y prestaciones de capital riesgo. Por último, señala que 'los gobiernos deberían financiar adecuadamente la I+D realizada por organismos públicos, en concreto la investigación y el desarrollo en el sector de la enseñanza superior.' Así mismo, las posibles consecuencias de no implementar estas políticas se insinúan en un análisis del crecimiento de la economía china y sus consecuencias para Europa. El informe señala que, aunque los problemas de China pueden no resultar desconocidos del todo, la combinación de mano de obra barata y una alta capacidad técnica y de investigación que se desarrolla a gran velocidad sí resulta más familiar.' Para que la UE continúe siendo competitiva, por tanto, debe aprovechar otras ventajas además de la mano de obra barata, lo cual requiere más esfuerzos de I+D y una mayor innovación. 'En la actualidad, las condiciones institucionales para aplicar innovaciones son mejores en la UE de los 15, y también en los nuevos Estados Miembros, que en China. Sin embargo, la aparición de China provocará inevitablemente un cambio en la división internacional de la mano de obra y la posición de la UE dentro de la misma,' concluye el informe.