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El proyecto Barcode of Life busca más socios de los países en desarrollo

Se acaba de poner en marcha un proyecto internacional que pretende registrar con su código de barras todas las especies vegetales y animales, no sin antes pedir a los países en desarrollo que participen más. El Consorcio del proyecto Barcode of Life (CBOL) reúne a 50 organiz...

Se acaba de poner en marcha un proyecto internacional que pretende registrar con su código de barras todas las especies vegetales y animales, no sin antes pedir a los países en desarrollo que participen más. El Consorcio del proyecto Barcode of Life (CBOL) reúne a 50 organizaciones de 22 países de los seis continentes. Los socios usarán los códigos de barras de ADN - una breve secuencia de ADN en el genoma - para establecer un gigantesco catálogo de la vida. Los códigos de barras serán interesantes para los que tratan de descubrir, distinguir y describir nuevas especies, y para cualquiera que trate de asignar una muestra sin identificar a una especie conocida. 'Si no sabemos las especies que tenemos, ¿cómo podemos saber lo que estamos perdiendo y tomar medidas prácticas para detener la extinción de plantas y animales en el mundo? Así como el proyecto del genoma humano inspiró nuevas formas de investigación biológica humana, confiamos en que el registro con códigos de barras de ADN haga surgir nuevas formas de investigar la ecología y la evolución que puedan ser aprovechadas por todos,' dijo el Dr. Richard Lane, director de ciencia en el Museo de Historia Natural de Londres, Reino Unido. Los dieciséis socios europeos del consorcio representan a Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España y Reino Unido. Aunque en el consorcio hay también socios de Ghana, Sudáfrica, Irán, Brasil, Colombia, México y Costa Rica, los coordinadores del proyecto desean animar a otros países en desarrollo a sumarse a la iniciativa. Los países industrializados encontrarán fácilmente los fondos necesarios para adquirir el equipo de análisis de secuencias génicas, pero son los países en desarrollo los que más riqueza poseen en materia de biodiversidad. Los propios países en desarrollo desearían que se les considerase como socios en igualdad de condiciones, y no sólo como terrenos de recogida de muestras. 'Dejen que nos unamos en lugar de que hagan ustedes todo el esfuerzo,' señaló el decano ejecutivo de ciencia y tecnología de la Universidad de Fort Hare en Sudáfrica, Daniel Okeyo, ante los participantes de la conferencia de presentación celebrada en Reino Unido. Científicos de todos los países socios confían en que el proyecto pueda contribuir a reavivar el interés por la taxonomía, que ha perdido su atractivo entre los estudiantes. La taxonomía - el descubrimiento, la descripción y la clasificación de las diferentes especies - constituye el fundamento sobre el que se basa la biología evolutiva. Cuando la ciencia se practicó por primera vez en el siglo XVIII, la mayoría de las especies fueron diferenciadas por su morfología adulta, pero en la actualidad se usan también propuestas más sofisticadas, como la microscopía de electrones, los rasgos conductuales y los marcadores bioquímicos. Ahora se han puesto en marcha tres proyectos específicos que pretenden registrar pájaros, peces y plantas con un código de barras. Se calcula que menos de una quinta parte de los diez millones de especies de plantas y animales que habitan la Tierra han sido catalogados y se les ha asignado un nombre, y el consorcio espera corregir esta situación de aquí al 2010.