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Busquin afirma que el Premio Abel devuelve a las matemáticas su 'cachet legítimo'

Desde que Alfred Nobel anunciara en 1897 sus planes para crear unos premios anuales en el campo de la física, la química y la medicina, desde el ámbito de las matemáticas algunos han pedido la creación de un premio parecido en su campo de investigación. Fue en 1902, el año d...

Desde que Alfred Nobel anunciara en 1897 sus planes para crear unos premios anuales en el campo de la física, la química y la medicina, desde el ámbito de las matemáticas algunos han pedido la creación de un premio parecido en su campo de investigación. Fue en 1902, el año del centenario del nacimiento del brillante matemático noruego Niels Henrik Abel, cuando se debatió por vez primera la idea de crear un premio en su honor. A pesar de que la idea contó con un amplio respaldo, no sería hasta casi cien años después en 2001, cuando el gobierno noruego creó el Premio Abel, con un fondo de 200 millones de coronas noruegas (24 millones de euros). Desde entonces, el premio anual, dotado con seis millones de coronas noruegas (720.000 euros) se ha concedido dos veces - primero en 2003 al matemático francés Jean-Pierre Serre, y posteriormente en 2004, conjuntamente a Sir Michael Francis Atiyah e Isadore M Singer por descubrir y probar el teorema del índice. Sir Michael fue uno de los invitados de honor a un acto del Premio Abel del 18 de febrero en Bruselas, en el que se reconocía la contribución del premio a mejorar el perfil de las matemáticas, y se celebraba el encuentro del Comité Abel para designar al premiado de este año. También asistió a la ceremonia el MPE belga y antiguo Comisario europeo de Investigación Philippe Busquin. 'No puedo sino reconocer la importancia de esta iniciativa,' dijo el Sr. Busquin. 'El Premio Abel está considerado como el más importante de su clase, y ha devuelto a las matemáticas su distinción legítima.' Además de reconocer los logros de los mejores matemáticos, el Premio Abel se creó también para mejorar la situación de las matemáticas y animar a niños y jóvenes a interesarse por ellas. El Sr. Busquin reconoció esta labor, y señaló que 'la investigación fundamental es el vector educativo más poderoso [...]. Europa debe encontrar otros 600.000 investigadores si desea cumplir el objetivo del tres por ciento, y el ejemplo de los mejores científicos, como los ganadores del Premio Abel, animará a los jóvenes a introducirse en el campo de la investigación.' Al explicar el origen del premio a la audiencia, el presidente de la Academia noruega de las Ciencias y las Letras, Jan Fridthjof Bernt, que administra la Fundación Abel, afirmó que ya se ha comprobado que la iniciativa es 'más que exitosa'. 'Y no nos desagrada en absoluto que el Premio Abel se conozca ahora como 'el Premio Nobel de las matemáticas', 'añadió. El Profesor Bernt expresó su esperanza de que el Premio Abel ayude a atraer la atención a las matemáticas como disciplina académica y a mejorar su perfil en la sociedad en general. 'Pero la prueba más importante del éxito del premio será la calidad de los galardonados,' subrayó. Con esas declaraciones se dio paso al Profesor Sir Michael Atiyah, el británico que compartió el premio en 2004, actualmente profesor honorario de la Universidad de Edimburgo. Sir Michael dijo que se siente orgulloso de ser uno de los galardonados con este premio, y haciendo una simpática referencia al fundador de los Premios Nobeles más famosos, añadió que 'prefiero mucho más ganar un premio con el nombre de un gran matemático que uno con el nombre de la persona que inventó la dinamita'. El teorema del índice de Atiyah y Singer, por el que los dos viejos compañeros consiguieron el Premio Abel, se ha descrito como 'uno de los hitos más importantes de las matemáticas del siglo XX'. Se reconoce a sus dos autores haber logrado 'remediar la escisión existente entre los mundos de las matemáticas puras y el de la física teórica de partículas', iniciando un proceso de enriquecimiento mutuo que constituye uno de los desarrollos más interesantes de las últimas décadas. A pesar de ser conocido por haber dado origen a nuevos campos en las matemáticas aplicadas, Sir Michael quiso destacar la importancia de respaldar la investigación pura. 'Las matemáticas son imprescindibles para la sociedad, pero también es importante promover la investigación fundamental en sí misma entre los que tienen aptitudes para la misma,' afirmó. En declaraciones a CORDIS Noticias, Sir Michael expresó su opinión de que el apoyo a la ciencia en el plano europeo se centra más en los resultados y los objetivos tecnológicos. 'Lo cual es perfectamente correcto y adecuado,' añadió, 'pero también hay que tener en cuenta la investigación fundamental que los sostiene - centrarse demasiado en el resultado inmediato es un planteamiento con poca visión de futuro.' Muchos mencionarían la propuesta de creación de un Consejo Europeo de Investigación como prueba del compromiso de la UE ante la investigación fundamental, pero aunque Sir Michael lo considera un paso importante, teme concretamente que su campo sufra inconvenientes estructurales. 'Cualquier institución de gran escala [como el ERC] debe tener estructuras burocráticas para los campos de altos costes de la ciencia. Pero las matemáticas es uno de los campos más baratos, y es difícil probar y aplicar el mismo marco regulador para todas las disciplinas,' dijo. Sir Michael continuó diciendo que 'tenemos que adaptar las estructuras administrativas a las necesidades de los diferentes campos, de lo contrario los campos que no se ajusten al sistema quedarán rezagados. No cuesta más dinero, sólo hace falta que los marcos sean más sensibles a las necesidades de las distintas disciplinas.' Mantener una fuerte comunidad investigadora en el ámbito de las matemáticas es un reto especialmente importante, dada la contribución que realizan muchos matemáticos en otros campos científicos, como la biología y la economía. 'Sin una base matemática sólida, muchos de los demás campos sufrirán,' señala Sir Michael. No obstante, también ve rezones para el optimismo, sobre todo en la forma del Premio Abel de los próximos años. 'No faltan candidatos de calidad para recibir el galardón, y yo estoy deseando conocer la decisión del panel,' declaró para concluir.

Países

Noruega

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