La empresa ganadora del premio a la innovación 2004 sigue innovando
Una pequeña empresa familiar belga, Tricolast NV, ha realizado un avance real en el tratamiento de las quemaduras severas en niños, mediante el acuerdo al que ha llegado con Disney, y que les permite imprimir sus héroes de cómic en los trajes de presión que utilizan las víctimas de quemaduras. Muchos padres tienen que pelear para que sus hijos se pongan el traje de presión, esencial para la eficacia del tratamiento de las quemaduras severas, durante el tiempo exigido. Llevar en sus ropas a Winnie the Pooh y sus amigos es posible que les haga cambiar de actitud, además, se distribuye también un cuento en el que Winnie, Tigger, Piglet y Eeyore explican el proceso de curación, sirviendo de terapia psicológica adicional al tratamiento médico. "Nos dirigimos a Disney con el ánimo de confeccionar trajes de presión que fueran más llamativos para los niños, quienes, sobretodo cuando son jóvenes, no son capaces de apreciar la gravedad de llevar esta ropa todo el tiempo," declara Bernard Hoste, nieto del fundador de la empresa y responsable de las exportaciones y la expansión comercial. Teniendo en cuenta que, alrededor del 40 por ciento de las víctimas de quemaduras tienen cinco años o menos, esta nueva oferta llegará seguramente a muchos pacientes. La impresión de la ropa de presión no es, sin embargo, tan simple como se supone. Los trajes de la empresa, comercializados bajo el nombre de ScarBan son de gran calidad y son el resultado de una investigación exhaustiva de hilos, microfibras y técnicas de tejer. Para la empresa era importante que el cambio estético en los trajes no mermara la calidad. Un método de impresión que no afecta a la elasticidad es el que encontró el Sr. Hoste. "La calidad lo primero, después el envoltorio," declara el socio de la empresa Dominiek Viaene. La función del traje a presión es sustituir a la presión natural que ejerce la piel y que se pierde cuando se carece de ésta. Cuando no hay piel, el cuerpo reparará esta región tan pronto como es posible. Una vez cerrada la herida, los trajes de presión proporcionan esa "presión natural", de modo que la piel puede crecer más fuerte en vez de aparecer cicatrices hipertróficas o queloides. Si se comienzan a formar cicatrices, la combinación de hojas o trajes de silicona con trajes de presión puede reducir las cicatrices. Cada traje está hecho a la medida, siguiendo las indicaciones del especialista ortopeda de cada paciente. El libro de cuentos para niños tendrá la misma información que los socios de la empresa dan a los pacientes en los centros médicos, con el objetivo consolar a las jóvenes víctimas de quemaduras. La empresa trabaja en estrecha colaboración con los centros médicos, y su equipo directivo está muy familiarizado con todo tipo de cuestiones que puedan plantear los pacientes. La directora de la empresa, Thérèse Hoste, conoce bien las preocupaciones y necesidades de los pacientes. Todavía intenta pasar un día a la semana en un centro de quemados y fue ella quien inició en la empresa la investigación de los trajes de presión a comienzos de los ochenta, Aún sigue entusiasmada con mejorar el tratamiento actual. "He visto a un paciente quemado y sé sus necesidades. Conozco lo que hay en el mercado y quería hacer algo mejor," declara la Sra. Hoste. "Nací con esa ambición y voy a hacerlo." Ambos, la Sra. Hoste y el Sr. Viaene, reconocen que su habilidad para resolver problemas es la que ha aportado el éxito a la empresa. Eso, y la calidad de los productos. "Las grandes compañías a menudo no están interesadas en solucionar los problemas individuales o los muy técnicos," opina la Sra. Hoste. Y, este es el mérito que muchos expertos médicos reconocen a Tricolast. La Sra. Hoste tiene una estrecha relación con una serie de expertos médicos, y no es del todo extraño que recurran a su ayuda en algún nuevo caso. Como la Sra. Hoste carece de formación en medicina, aprecia mucho esta consideración. Los especialistas en quemados no son los únicos que reconocen la innovación de Tricolast y de los productos ScarBan. En 2004, la empresa ganó el premio europeo Innovact a la innovación. Ganar este premio supuso para la empresa el reconocimiento a nivel mundial y una presencia en el mercado, según los socios. Pero esta innovación no se restringe sólo a los productos para el tratamiento de cicatrices, sino que incluye también a los métodos de producción. Tricolast se automatizó en 2003, y ha visto, desde entonces, aumentada por diez su capacidad para producir trajes de presión. El proceso de informatización, por su parte, ha permitido a la empresa gestionar los pedidos de una forma mucho más rápida, así que un traje puede estar listo en entre cuatro y siete días desde su encargo. Los cambios han dado sus resultados. En 2002, los ingresos de la empresa fueron inferiores a 600.000 euros mientras que, en 2004, alcanzaron el millón de euros. Los ingresos en concepto de exportaciones durante el mismo periodo se incrementaron de un 11 por ciento a un 54 por ciento. Si bien se espera que esta cifra aumente en los próximos años. Tricolast ya ha encontrado un buen distribuidor para los Países Bajos y está buscando nuevas oportunidades en países como Alemania, Francia, Suiza, Austria, Nueva Zelanda, Australia y Singapur. La clave para aumentar las exportaciones es encontrar el "distribuidor adecuado que comparta la idea de calidad y que esté lo más cercano posible al paciente," afirma el Sr.Viaene. Tricolast está pensando también mejorar la variedad de productos ScarBan. Además de los trajes de presión, la empresa confecciona trajes y hojas de silicona. La silicona es conocida por humedecer regiones que podrían ser problemáticas, como las articulaciones, y por lo tanto contribuir al proceso de curación. Tan sólo en el año 2000, la silicona se conocía ya pero no era aceptada por la comunidad médica, según el Sr. Hoste. Hoy en día, está admitida la combinación de silicona y presión como tratamiento óptimo para las quemaduras severas. "Vamos a seguir invirtiendo en I+D. Todo el mundo reconoce ahora que la silicona funciona, pero nadie sabe la causa, qué es lo que hace realmente y sobre dónde actúa," afirma el Sr. Hoste. Su madre tiene también múltiples ideas con relación a las aplicaciones de silicona que está dispuesta a investigar. En los centros de quemados de Bélgica ya se la conoce como ¡la Sra. "Silicona"! Tricolast se ha comprometido a encontrar el tratamiento más óptimo para las quemaduras: es lo que el Sr.Viaene define como una de las "ambiciones éticas de la empresa". Otra es la divulgación de los conocimientos. "No tenemos derecho a retener el conocimiento y presenciar cómo pacientes de otros países siguen tratamientos menos eficaces," informó a Noticias CORDIS.
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