Europa presenta sus logros en materia de garantía de calidad para los diagnósticos de las enfermedades transmisibles
La red europea para el diagnóstico de las enfermedades víricas importadas (REDEVI) ha presentado los resultados y las conclusiones de las actividades de garantía de calidad externa (EQA) que se han llevado a cabo en los últimos cinco años. Estas actividades se han orientado a identificar pruebas de diagnóstico confidenciales, rápidas y adecuadas, que son básicas para estar preparados con antelación y dar respuesta ante la aparición de brotes víricos. La amenaza que suponen las enfermedades emergentes y reemergentes constituye una importante preocupación a nivel nacional e internacional. Los cambios en la forma de vida, el fenómeno de la migración y, sobre todo, los viajes, que realizan anualmente unos 1.600 millones de viajeros en avión, son los principales causantes de la incidencia sin precedentes de estas infecciones. Los brotes de fiebre hemorrágica de Ébola en África occidental y central en los últimos años, la fiebre del Nilo Occidental en Estados Unidos en 1999, y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en China, en el año 2002, sirven para recordarnos que las infecciones severas pueden ser importadas hacia Europa por viajeros que vienen de regiones donde existe una alta incidencia, propagándose rápidamente. La importación de casos sospechosos o confirmados de la fiebre hemorrágica vírica (FHV) y el SRAS en los últimos años, en diferentes países europeos, confirman esta inquietud. Médicos y laboratorios clínicos de microbiología juegan un papel importante en la detección temprana de estas enfermedades, para la identificación del supuesto agente y la consiguiente notificación a las autoridades pertinentes. Mejorar el diagnóstico de las infecciones víricas emergentes importadas constituye el paso más importante hacia la detección de patógenos y su tratamiento. Los laboratorios deben estar especialmente preparados para manejar los agentes víricos de forma segura si quieren ser eficaces, y para ello requieren, entre otras cosas, pruebas rápidas y confidenciales que contrarresten el riesgo de producir diagnósticos falsos, que son inherentes a la dificultad de identificar de forma apropiada síntomas desconocidos. Además, esto posibilita que aumente el riesgo de transmisión de la enfermedad. Más recientemente, desde que en 2001 se produjeran los ataques con ántrax en EEUU, y con los últimos atentados terroristas en todo el mundo, las autoridades se han concienciado de la necesidad de estar preparadas para tratar a los ciudadanos que estén expuestos a agentes utilizados por el terrorismo biológico, o sean infectados por ellos. Esta preparación implica la rápida detección y vigilancia de los supuestos agentes, seguidos por una pronta respuesta y su comunicación. El reconocer a tiempo un ataque perpetrado por el terrorismo biológico depende también del personal de laboratorio y médico que haya sido formado en este ámbito y de las técnicas de laboratorio específicas y confidenciales que permitan la identificación de los agentes potenciales del terrorismo biológico. Como es imposible prever qué patógenos pueden utilizar los terroristas, para estar preparados ante un ataque de terrorismo biológico es fundamental la coordinación de los esfuerzos con las actividades de vigilancia de la enfermedad y la respuesta al brote. Como también es necesaria la estrecha cooperación entre organizaciones mundiales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea y los países individuales. Como consecuencia de estos problemas emergentes y de la gran cantidad de patógenos víricos que surgieron a finales de los 90, fue necesario crear, a nivel europeo, una red de colaboración en este ámbito. Así es como en 1998 se fundó la red europea para el diagnóstico de las enfermedades víricas importadas (REDEVI). REDEVI desempeña gran parte de las actividades importantes que se requieren para la vigilancia y el control de las infecciones víricas emergentes raras que son importadas, como el intercambio de pericias técnicas y la organización de programas de garantía de calidad externa (EQA), actuaciones ambas necesarias para mejorar el diagnóstico. Los países que carecen de recursos para llevar a cabo diagnósticos propios pueden contar con la cooperación de laboratorios expertos que ofrecen un diagnóstico rápido y fiable para este tipo de infecciones. La red presenta ahora los resultados y las conclusiones de las actividades de EQA, que se han centrado en el diagnóstico de las infecciones originadas por el hantavirus, virus del dengue, filovirus, virus Lassa, orthopoxvirus y el coronavirus del SARS (SARS-CoV). En estas actividades, realizadas entre 1999 y 2004, participaron 93 laboratorios pertenecientes a 41 países, incluidos laboratorios de fuera de Europa. La garantía de calidad aplicada regularmente para los ensayos de diagnóstico permite a los laboratorios participantes mejorar sus ensayos de diagnóstico, y perfeccionar los datos de vigilancia resultantes sobre los patógenos comunes más importantes, como el dengue, o los patógenos endémicos como el virus Hanta. Sin la estrecha cooperación en el seno de esta red, los casos recientemente importados de FHV (Lassa, en Países Bajos; y la fiebre amarilla en Bélgica) no se habrían diagnosticado con tanta celeridad como así se hicieron. Ello redujo significativamente la enorme preocupación que causaron estas amenazas entre los ciudadanos, y que surgen generalmente cuando se especula sobre agentes infecciosos sin identificar. Los resultados de los estudios de EQA apuntan a la necesidad de mejorar estos ensayos a fin de optimizar las capacidades de diagnóstico de los laboratorios. Las pruebas comparativas de muestras bien caracterizadas ofrecen a todos los laboratorios que participan, la oportunidad de examinar sus debilidades y mejorar las metodologías. Se han creado varios grupos competentes sobre EQA para el diagnóstico de los patógenos víricos de alta propagación como el VIH, el virus herpes simple, el citomegalovirus y el enterovirus. Estos grupos son ofertados en toda Europa por organizaciones comerciales como EQAS en el Reino Unido e INSTAND e.V. o, a instancias de sociedades científicas como la Acción concertada para el control de la calidad de la Unión Europea. Sin embargo, y debido probablemente al hecho de que estas líneas de investigación no es muy probable que acaben siendo productos viables comercialmente, una serie de agentes víricos raros, pero peligrosos, no reciben la atención necesaria para mejorar la fiabilidad y la calidad de los resultados de diagnóstico. Para eliminar esta brecha, REDEVI ha comenzado a generar materiales de referencia para los virus raros que son de interés para la salud pública. REDEVI pone a disposición las muestras para el desarrollo y validación de las pruebas de diagnóstico, y los resultados aportados por los integrantes de los estudios de EQA constituirán un recurso valioso para aquellos que deseen crear o mejorar sus propias pruebas. Además, los laboratorios que requieran de la ayuda para mejorar sus ensayos de diagnóstico podrán contar con material de diagnóstico adicional o recibir asesoramiento a través de un laboratorio experto competente de la red.