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Robust kit to convert diesel vehicles to Natural Gas and Biogas for extended life and reduced contaminants emission

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Una tecnología de conversión reduce las emisiones reconvirtiendo vehículos diésel para que quemen gas natural licuado

La contaminación atmosférica y acústica generada por los vehículos de motor diésel comerciales plantea múltiples amenazas para la salud. Una iniciativa de la Unión Europea ha abordado este problema a través de un conjunto de tecnologías avanzadas de sustitución de combustible.

Transporte y movilidad

La industria automovilística es uno de los principales contribuyentes a la contaminación atmosférica. Los motores de combustión interna que queman combustibles fósiles líquidos, como el gasoil y la gasolina, emiten CO2, óxidos de nitrógeno (NOx), hidrocarburos y partículas. Estos contaminantes son sustancias tóxicas y tienen un efecto negativo tanto en la salud como en el calentamiento de la Tierra. Las alternativas de generación de energía más limpias a los combustibles fósiles, como el gas natural, el biocombustible, los sistemas híbridos y la electricidad ya existen. Sin embargo, estas opciones no ofrecen una transición rápida hacia una atmósfera notablemente más limpia. Esto se debe a que la tasa de sustitución de los vehículos con motores de combustibles fósiles por los nuevos vehículos que consumen combustibles más limpios es muy gradual. El proyecto financiado con fondos europeos BLUESKY «abordó los problemas derivados de la lenta sustitución de los vehículos con motor diésel por nuevos vehículos», explica el director técnico Olivier Marchand en el Center for Research in Thermal Machines (CRTM), la empresa francesa responsable de coordinar los colaboradores. Para ello, desarrolló un «hardware» y un «software» que permiten que los motores diésel quemen gas natural licuado (GNL). «La reconversión de los vehículos diésel para que quemen un combustible más limpio es ahora una forma práctica y eficaz de reducir las emisiones contaminantes». Mucho antes de que empezara el proyecto, CRTM estudió, homologó, desarrolló y probó el sistema de BLUESKY con unos resultados excelentes. Actualmente, existen 500 vehículos de gas natural en Francia, Italia y el Reino Unido que funcionan con la versión inicial. «El cambio del gasóleo al GNL ha dado buenos resultados a lo largo de los años», destaca. Nantes, una ciudad al oeste de Francia, instaló el sistema en 130 autobuses. En 2014, se llevó el primer premio del Palmarès des Mobilités que reconoce las iniciativas de movilidad urbana más innovadoras. Mejoras alimentadas por la tecnología El equipo del proyecto desarrolló una serie de tecnologías destinadas a los sectores de los vehículos con motor diésel del transporte público y del transporte de mercancías. Tales vehículos incluyen camiones pesados y autobuses urbanos. BLUESKY permite la conversión de vehículos antiguos Euro IV y V diésel para que quemen GNL y cumplan las recientes normas de emisiones Euro VI. Técnicamente, esta conversión está integrada por cuatro subsistemas principales. Estos incluyen un sistema de gestión del motor, un catalizador de escape especial, un depósito de combustible revisado así como la modificación, prueba y validación del vehículo en ciclos de trabajo reales. Reducción de costes y contaminantes Además de cumplir las normas europeas más estrictas, la tecnología del proyecto ayuda a lograr varias mejoras. En general, una reducción del 20 % de los costes de combustible y mantenimiento, una compresión de las emisiones de CO2 del 20 %, la eliminación total de las emisiones de partículas y una reducción multiplicada por diez de los contaminantes NOx. Otra mejora importante es la reducción del ruido, especialmente en entornos urbanos. Los socios del proyecto desarrollaron un subsistema de recuperación de energía cinética para los autobuses urbanos que ayuda a reducir el consumo de combustible. Esto mejorará todavía más el perfil de emisiones de los vehículos en varios puntos porcentuales. Además, el subsistema permitirá que los vehículos Euro IV y V sigan siendo pertinentes, en particular si se convierten al GNL. Marchand concluye: «La innovación de BLUESKY que convierte los motores diésel o gasolina en motores eficientes de gas natural con un mayor rendimiento y un sistema de escape mucho más limpio permite acceder a centros urbanos y zonas con bajas emisiones sin limitaciones. Existe un verdadero potencial para reducir las emisiones a gran escala de los motores y vehículos de gran potencia».

Palabras clave

BLUESKY, gas natural licuado, emisiones, motores, vehículos diésel, vehículos que consumen diésel, contaminantes

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