Un informe de las Naciones Unidas destaca la internacionalización de la investigación y el desarrollo
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicó el pasado 29 de septiembre el "World Investment Report 2005 -WIR" (informe mundial anual sobre inversión). El WIR 2005 incluye el primer informe que ha realizado UNCTAD sobre la investigación y el desarrollo de las corporaciones transnacionales, y trata sobre la creciente complejidad y la internacionalización de la investigación y el desarrollo (I+D) que lideran las empresas multinacionales. Según el informe, después de tres años descendiendo, la inversión extranjera directa (IED) mundial volvió a aumentar un poco en 2004. La recuperación ha sido el resultado del aumento de flujos hacia los países en desarrollo, ya que la IED en los países desarrollados continuó cayendo. Según el doctor Supachai Panitchpakdi, secretario general de UNCTAD, "las intensas presiones de la competitividad en muchos sectores llevan a las empresas líderes a explorar nuevas formas de mejorar su eficiencia". Las entradas mundiales de IED fueron un dos por ciento más elevadas en 2004 que en 2003. Pero la cifra total de 543.000 millones de euros enmascara tendencias divergentes. Los flujos hacia los países en vías de desarrollo aumentaron vertiginosamente en un 40 por ciento hasta alcanzar los 187.000 millones de euros, el segundo nivel más elevado que se haya registrado, mientras que los países desarrollados se encontraron ante un descenso de las entradas de un 14 por ciento, que llega a los 318.000 millones de euros. Aunque se mantiene, los países ricos han sido durante tiempo el proveedor de la inversión extranjera directa en el mundo, la participación de las economías emergentes aumenta con rapidez. El flujo en dos direcciones de IED marcó el comienzo de un nuevo comportamiento de los países en desarrollo en el negocio internacional; un desarrollo que podría alcanzar su madurez en cinco o diez años, señala el informe. Las tendencias en la UE varían bruscamente entre los Quince y los nuevos Estados miembros de la UE. En los primeros, las afluencias cayeron un 40 por ciento, alcanzado los niveles más bajos desde 1998. En algunos países, como Dinamarca, Alemania y Países Bajos, los grandes descensos fueron en parte el resultado de los reembolsos de préstamos intraempresas y de la repatriación de capital de empresas matriz. Francia, Irlanda y España, que habían registrado aumentos importantes en años recientes, experimentaron también descensos significativos en los flujos de IED en 2004. Por el contraste, la inversión extranjera directa en todos los nuevos países miembros de la UE aumentó a 17.000 millones de euros, casi un 70 por ciento más que en 2003, siendo la República Checa, Hungría y Polonia los países que han recibido la mayor proporción de estas entradas. Los principales inversores en estos países son empresas con base en los Quince, como Austria, Francia, Alemania y Países Bajos. El pasado año, la inversión extranjera directa cayó en picado a un 38 por ciento (180.000 millones de euros) en el conjunto de la Unión Europea, incluyendo a los nuevos miembros de la UE. En 2004, un 36 por ciento de toda la inversión extranjera directa fue a parar a los países en desarrollo. Siete de las diez economías que presentan los incrementos más significativos en este tipo de inversión eran economías en desarrollo o transición, mientras que los diez descensos de mayor volumen se produjeron en los países desarrollados. Las diez primeras economías en cuanto a inversión extranjera directa son: EEUU, Reino Unido, Australia, Hong Kong, Brasil, China, Singapur, Méjico, Corea del Sur y Rusia. Los Estados Unidos siguen siendo el mayor receptor de inversión extranjera directa, seguido de Reino Unido y China. "Es probable que se mantenga el alto nivel de inversión extranjera directa hacia los países en desarrollo ", afirma Anne Miroux, jefa del equipo que elaboró el informe de UNCTAD, "las empresas transnacionales (ETN) están buscando mejorar su competitividad mediante la expansión hacia los mercados de rápido crecimiento de las economías emergentes y crear nuevas formas de reducir costes", declara. "Esto afecta a la localización de actividades incluso de alta intensidad de conocimiento, como son la investigación y el desarrollo. Los precios más elevados de muchas materias primas han hecho estimular la inversión extranjera directa en aquellos países en desarrollo ricos en recursos naturales, otra tendencia que podría continuar", añadió. Entre las regiones en desarrollo, el aumento mayor en inversión extranjera directa interior se observó en Asia y Oceanía (46 por ciento), seguido de cerca por América Latina y el Caribe (44 por ciento), mientras que los flujos hacia África permanecen estables. Las entradas de inversión extranjera directa hacia los países menos desarrollados aumentaron hasta los nueve mil millones de euros, el nivel más elevado que hayan alcanzado estas naciones, aunque supone menos de un dos por ciento del total mundial, su participación permanece relativamente pequeña. Los flujos de inversión extranjera directa hacia EEUU procedente de países desarrollados se dispararon en un 62 por ciento (80.000 millones de euros), y los flujos hacia el Reino Unido superaron el triple (65.000 millones de euros), en parte debido al aumento de las grandes fusiones y adquisiciones en estos países. El informe destaca el hecho de que la inversión en dos direcciones dará paso a alianzas estratégicas entre las empresas de los países desarrollados y en desarrollo, que serán diferentes en naturaleza y ámbitos a las del pasado.