Persiste la brecha digital a pesar del uso creciente de las TIC, según Eurostat
Una semana antes de la inauguración de la Cumbre mundial sobre Sociedad de la Información, Eurostat publica nuevos datos sobre la división digital en Europa que demuestran que la brecha es principalmente una cuestión de edad y educación. Desde la década pasada, hay amplia disponibilidad de tecnologías de la información y las comunicaciones, es decir, son accesibles y asequibles para el público en general. Sin embargo, la brecha entre los que son usuarios y los que no lo son, o entre "ricos" y "pobres" persiste. Los motivos de esta división digital van desde los problemas de infraestructuras o acceso a la escasez de capacidades técnicas informáticas, necesarias para entrar a formar parte en la sociedad de la información. El "Statistics in focus" de Eurostat, analiza las diferencias entre los grupos sociales y el acceso y uso que hacen de las TIC. En los Veinticinco de la UE, por ejemplo, el 85 por ciento de los estudiantes (de secundaria o universitarios, a partir de 16 años) utilizaron Internet durante el primer trimestre de 2004, al igual que hicieran el 60 por ciento de los trabajadores, el 40 por ciento de los desempleados y el 13 por ciento de los jubilados. Estos datos contrastan con el 47 por ciento de promedio de personas que acceden a las TIC entre 16 y 74 años en los Veinticinco de la UE. La división, según la condición laboral, se refleja también en el nivel educativo: sólo el 25 por ciento de los que tienen estudios de enseñanza secundaria obligatoria utilizaron Internet durante el primer trimestre de 2004, mientras que la proporción aumenta hasta un 52 por ciento entre los que habían completado la enseñanza secundaria, y el 77 por ciento de los estudiantes de enseñanza superior. Analizado por Estados miembros, todos los países de la UE con datos disponibles arrojan un nivel más alto en el uso de Internet en el grupo con más estudios que en el de menos estudios. No existe una relación destacable entre el nivel general de penetración de Internet y el tamaño de esta brecha. La división supera la media de la UE en países del sur como Grecia, España, Portugal e Italia, y en los nuevos Estados miembros, con excepción de Eslovaquia y Estonia. Sólo en los países nórdicos y Alemania más de la mitad de los que tienen menos estudios utilizaron Internet durante el primer trimestre de 2004, mientras que la proporción del grupo con más estudios que utilizó Internet se situó por debajo del 50 por ciento sólo en Lituania, con el 38 por ciento, y Grecia, con el 49 por ciento. Durante el primer trimestre de 2004, el uso más elevado de Internet en todos los Estados miembros con datos disponibles se registró entre los estudiantes. En la UE, los trabajadores representaron en términos generales la segunda mayor proporción en uso de Internet. Los niveles más altos se produjeron en los países nórdicos y Países Bajos, por encima del 80 por ciento, y los más bajos en Grecia, con el 28 por ciento, seguido por Lituania y Hungría. La diferencias entre hombres y mujeres son comparables en todos los niveles educativos, aunque en el grupo con menos estudios, los hombres utilizan mucho más los ordenadores, Internet y el comercio electrónico que las mujeres. El informe destaca también la presencia de niños en el hogar como factor principal para el acceso a las TIC: la proporción de hogares con ordenador personal es un 50 por ciento más elevada en las casas donde hay niños que en las que no, y lo mismo pasa con la conexiones a Internet en el hogar y el acceso a la banda ancha. En casi todos los Estados miembros durante el primer trimestre de 2004 los desempleados utilizaron en menor número Internet que los trabajadores. El uso de Internet entre los desempleados varía desde menos del 10 por ciento en Lituania al 86 por ciento de Suecia. Los jubilados representan la proporción más baja en cuanto al uso de Internet. En trece Estados miembros, menos del 10 por ciento de los jubilados había utilizado Internet, mientras que sólo en Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Luxemburgo la cifra supera más de la cuarta parte. Estas brechas concuerdan con la del grupo por edades, donde la proporción de usuarios de Internet entre los 16 y 24 años es tres veces mayor que en el grupo comprendido entre los 55 y 74 años. En cuanto al sector empresarial, las pequeñas empresas están alcanzando a las más grandes en relación con el acceso a Internet, aunque ello se deba principalmente a que la penetración ha llegado a un punto de saturación en el último grupo, superando el 90 por ciento en todos los países de la UE. Por otro lado, analizando los vínculos según la distribución geográfica de la población y la asimilación de las TIC, la penetración tecnológica sigue siendo inferior en las áreas rurales menos pobladas de la UE. Por último, el informe analiza si la división digital se ha reducido en los últimos años en los diferentes grupos por hogares, individuos o empresas. La conclusión a la que llega es que a pesar del uso creciente de TIC en todos los ámbitos de la sociedad, la división no se supera. Aunque la brecha entre grupos tiende a estabilizarse con el tiempo en términos porcentuales, sin olvidar que la probabilidad de ser usuario de Internet aumenta con más lentitud en los grupos desaventajados, la división relativa está de hecho ampliándose.