Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS

Article Category

Contenido archivado el 2023-03-02

Article available in the following languages:

Europa está perdiendo las oportunidades que brinda la biotecnología agrícola, según alertan sus proponentes

Tras la reciente publicación de unas cifras que muestran un aumento del 11 por ciento de la proporción mundial destinada a la plantación de cultivos modificados genéticamente en 2005, sus defensores alertan de que la biotecnología agrícola en Europa corre el riesgo de perder p...

Tras la reciente publicación de unas cifras que muestran un aumento del 11 por ciento de la proporción mundial destinada a la plantación de cultivos modificados genéticamente en 2005, sus defensores alertan de que la biotecnología agrícola en Europa corre el riesgo de perder posiciones dentro de un contexto de la revolución global. Según el informe del Servicio internacional para la adquisición de aplicaciones agro-biotecnológicas (ISAA), en el mundo hay actualmente aprobadas para la plantación de cultivos biotecnológicos 90 millones de hectáreas para en 21 naciones, incluidos cinco países europeos. Si bien algunos detractores cuestionan la precisión de las cifras, está claro que desde su introducción en 1996, millones de agricultores se han decantado por esta tecnología. Los defensores de los transgénicos celebraron el primer cultivo en 2005 de maíz Bt en la República Checa, y la reintroducción del mismo en Francia y Portugal, aunque el área total de maíz transgénico plantado en estos tres países ascendió tan sólo a 1.416 hectáreas. Algunos temen que esta falta de interés por comercializar los transgénicos hará que Europa se sitúe por detrás de sus competidores en un área clave de la tecnología basada en el conocimiento. Durante una sesión informativa organizada por el grupo europeo de presión sobre biotecnología EuropaBio, el secretario general Johan Vanhemelrijck declaró que "el hecho de que Europa se encuentre retrasada en cuanto a la comercialización de cultivos transgénicos no facilita las cosas a las jóvenes empresas dedicadas a I+D. La pregunta es cuántas fueron las empresas en Europa que decidieron no adentrarse en este área y cuántas oportunidades hemos perdido de mantener nuestro liderazgo". El jefe de desarrollo de negocio de una de estas empresas de biotecnología orientadas a I+D, Erik Jongedijk de Devgen, añadió que "en Europa, tenemos la suerte aún de poder decir que contamos con una base de investigación muy sólida en agricultura biotecnológica. Pero son sólo unos cuantos tesoros en unos pocos países. Sería lamentable ver que Europa depende de lo que producen otros países, y esta es la razón de que sea tan importante mantener una fuerte base de investigación". El inventor belga del método más utilizado para crear plantas transgénicas y presidente de la Federación europea de biotecnología, el Profesor Marc Van Montagu, señaló que en términos de biotecnología agrícola la gente no debería pensar sólo en alimentos y piensos. "Las plantas se pueden utilizar como materia prima para muchos compuestos y materiales diferentes y debemos utilizarlas para sustituir el petróleo como principal materia prima". Cuando los políticos hablan en Europa sobre el potencial para contribuir al desarrollo sostenible de los biocombustibles parece que no son conscientes de que la normativa vigente en los Estados miembros dificulta la capacidad de la biotecnología agrícola para aportar soluciones, según cree el Profesor Montagu, "es un grave problema para Europa y hace que países más pobres de lugares como África duden sobre el uso de la tecnología, lo que también es perjudicial". Varios conferenciantes destacaron el potencial de los cultivos transgénicos para aliviar la pobreza y el hambre en el mundo en desarrollo. Para el Profesor Montagu la "lucha contra el ciclo vicioso del hambre y la pobreza [...] requerirá de una reformulación de los actuales modelos agrícolas". Dado que, correctos o no, la utilización de estos argumentos para justificar la comercialización de los transgénicos en Europa puede causar a menudo la indignación o una mera indiferencia entre los ciudadanos, Noticias CORDIS le preguntó al Profesor Montagu si esta era la forma correcta de abordar el tema. "Estoy de acuerdo en que para que haya aceptación en Europa es necesario destacar los beneficios. Aunque a nivel global, y como científico y persona, es absolutamente urgente que los países en desarrollo tengan unos beneficios mayores", respondió el Profesor. Uno de los problemas clave a la hora de destacar los beneficios para los europeos es que el ahorro de 30 dólares estadounidenses por 0,40 hectáreas que, según el Sr. Jongedijk, los cultivos de transgénicos pueden aportar, no llega, sin embargo, al consumidor. Aproximadamente se destinan dos tercios al agricultor y un tercio a las empresas de semillas biotecnológicas. EuropaBio, sin embargo, sigue mostrándose confiada en que a medio y largo plazo será imposible que los europeos ignoren los beneficios de la biotecnología de plantas. Aunque el Sr. Vanhemelrijck no espera que se produzca un gran avance político en el futuro próximo. "No tengo grandes esperanzas con la Presidencia austriaca. Soy optimista a largo plazo, pero no en los próximos seis meses".

Mi folleto 0 0