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Observar las estrellas desde el fondo del mar

Los fondos asignados por el VI Programa Marco (VIPM) a un proyecto han permitido poner en marcha la fase de diseño de un nuevo tipo de telescopio que será utilizado para detectar las partículas subatómicas más misteriosas y difíciles de detectar, los neutrinos. El objetivo d...

Los fondos asignados por el VI Programa Marco (VIPM) a un proyecto han permitido poner en marcha la fase de diseño de un nuevo tipo de telescopio que será utilizado para detectar las partículas subatómicas más misteriosas y difíciles de detectar, los neutrinos. El objetivo del proyecto KM3Net es "construir" un telescopio de alrededor de un kilómetro cuadrado de agua en las profundidades del mar Mediterráneo, donde la oscuridad es total. Este cubo de agua será objeto de una estrecha vigilancia, actuará como un telescopio y se utilizará para buscar neutrinos. Miles de millones de estas partículas atraviesan la tierra a todas horas, tanto de día como de noche. Sin embargo, son extremadamente difíciles de detectar porque no interactúan con la materia con la que entran en contacto sino que simplemente la atraviesan. Su masa es virtualmente igual a cero y su observación se basa en la colisión de un neutrino con una molécula de agua en un tanque de agua. La colisión emite una minúscula cantidad de luz que puede ser visible. "Los neutrinos son las partículas más cercanas a la nada que pueden ser estudiadas", manifestó el Dr. Lee Thompson de la universidad de Sheffield, socia del proyecto, en una entrevista concedida al periódico The Observer. "A diferencia de la luz, que en su viaje a través del espacio puede ser bloqueada o eclipsada, los neutrinos atraviesan todo: estrellas, planetas, personas, cualquier cosa. Esto hace que sean una fuente increíblemente abundante de información sobre el universo lejano. El único problema es que tienden a atravesar también los telescopios y los detectores". Noticias CORDIS habló con el Profesor Ulrich Ferdinand Katz, de la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen (Alemania) y coordinador del proyecto. "El estudio del diseño comenzó el 1 de febrero. Hemos organizado el proyecto en nueve fases de trabajo diferentes relacionadas con diversos ámbitos que van desde la ingeniería de sistemas al análisis de las cuestiones políticas. El objetivo es desarrollar la tecnología y presentar un informe de diseño en 2009. Después deberíamos esperar cerca de dos años antes de pasar a la fase preparatoria y al trabajo de ingeniería. El proyecto debería finalizar en 2010, como muy pronto, y ofrecer resultados en torno al 2011", señaló. El consorcio KM3Net es muy grande e incluye a 24 socios de Francia, Grecia, España, Italia, Países Bajos, Chipre y Reino Unido. El VIPM aporta 9 millones de euros al presupuesto de 17,5 millones de euros. El estudio KM3Tec se basa en los resultados obtenidos en tres estudios previos: el telescopio submarino NESTOR, situado en los fondos marinos frente a las costas griegas, el proyecto ANTARES, situado en las profundidades frente a las costas de Tolón (Francia) y el sitio NEMO, situado en Sicilia meridional (Italia). Estos proyectos han sido pioneros en la utilización las técnicas necesarias para el funcionamiento del proyecto KM3Net y, por lo tanto, son candidatos a albergar el KM3Net. Una vez terminado, el telescopio estará compuesto por una serie de detectores de luz anclados en el fondo del mar, en un área de un kilómetro cuadrado. Como no hay forma de predecir cuando se producirá la colisión de un neutrino con una molécula de agua, la gran amplitud del proyecto aumenta las posibilidades de observación. Un consorcio americano está construyendo un sitio de las mismas características en la Antártida. Los neutrinos detectados en uno o ambos sitios serán analizados en referencia cruzada con los datos astronómicos tradicionales para determinar de donde vienen. Por ejemplo, se emiten grandes cantidades de neutrinos antes de la aparición de una supernova, por lo que un gran número de detecciones permitirían quizá saber más sobre la naturaleza esencial de estos fenómenos distantes. "Las dos máquinas podrán estudiar simultáneamente los cielos de los hemisferios septentrional y meridional", indicó el Profesor Katz a The Observer. "Sabemos, por ejemplo, que en el centro de las galaxias existen enormes agujeros negros, estrellas que colapsan y que absorben la materia como esponjas. No podemos verlas porque están rodeadas de polvo y residuos. Pero pronto podremos estudiarlos a partir de los neutrinos que emiten".

Países

Chipre, Alemania, Grecia, España, Francia, Italia