La energía eólica cubre el 1,2 por ciento de la demanda eléctrica
Conforme aumenta la confianza en la energía eólica, también lo hace su aportación al suministro energético mundial, según los datos del informe anual del grupo de Eólica de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), o IEA Wind. IEA Wind cuenta con 20 países miembros, de los cuales 12 son Estados miembros de la Unión Europea. En el grupo también participa la Comisión Europea. Entre 1995 y 2005, la generación eléctrica total a partir de fuentes eólicas pasó de menos de 10 teravatios hora (TWh) a cerca de 100 TWh en los países de IEA Wind. Durante dicho periodo, la aportación de la energía eólica al suministro nacional de energía ascendió del 0,2 por ciento al 1,2 por ciento. Ya son ocho los países que extraen más del 1 por ciento de la electricidad a partir del viento: Alemania, Australia, Dinamarca, España, Grecia, Irlanda, Países Bajos y Portugal. En Dinamarca, primer país consumidor, la energía eólica cubre el 18,5 por ciento de la demanda. "La energía eólica, alcanzada su madurez tecnológica, puede realizar una contribución diversa, siendo una fuente de energía más de los modernos sistemas energéticos diseñados para atender las necesidades y restricciones del siglo XXI", reza un mensaje de la Presidencia de IEA Wind. Los países miembros aumentaron más del 20 por ciento su capacidad instalada total en 2005, con variaciones al alza en algunos países. Así, Corea, el campeón, amplió su capacidad en un 233 por ciento, seguida por Portugal (100 por ciento), Australia (86 por ciento), Noruega (69 por ciento) e Irlanda (58 por ciento). Está llegando información de los beneficios medioambientales y económicos cuantificables de la energía eólica procedente de diversos países. Australia calcula que esta producción de energía tiene un impacto ambiental equivalente a la supresión de 651.720 automóviles. Desde Alemania se señala que la producción eólica ha permitido reducir las emisiones de CO2 en 24,6 millones de toneladas y las autoridades españolas evalúan en 300 millones de euros y 15 millones de toneladas de CO2 el ahorro económico y ambiental realizado en 2005. En Europa, la mayor capacidad de generación eólica se encuentra en Alemania, con una producción de 18.428 MW y un promedio de 17,592 MW registrado en la mayoría de las turbinas. Dinamarca cuenta con la mayor capacidad costera, con una producción de 423 MW. España es el primer productor de energía eléctrica a partir del viento (20.236 GWh). Los países miembros de IEA Wind han informado de la existencia de impedimentos al despliegue a la energía eólica. Las autoridades griegas y españolas, entre otros países, lamentan la falta de capacidad de red de distribución en zonas eólicas. No sólo eso, sino que la incertidumbre en cuanto al impacto de la energía eólica en la distribución de la red ha golpeado el desarrollo del sector en varios países. El proceso de programación y aprobación es otro escollo que afrontan varios países. En España, las demoras administrativas -incluidas las relativas a procedimientos de autorización-, la indisponibilidad de puntos de conexión a la red y la reforma de los planes estratégicos municipales parecen haber sido las principales causas de la baja tasa de crecimiento registrada en 2005. Las señales de radar y radio constituyen otro factor de contención. En Reino Unido, se ha esgrimido este argumento en contra de la implantación de proyectos eólicos. Los expertos de IEA Wind, refutando el argumento, abogan por utilizar tecnologías de atenuación y soluciones informáticas, tales como filtros para radares y programas de tratamiento inteligente de datos de sensores múltiples. En 2006 se mantendrán las cinco prioridades de investigación definidas en 2003, que consisten en: - aumentar el valor y reducir incertidumbres; - reducir costes; - facilitar el uso a gran escala (integración de sistemas); - minimizar el impacto ambiental; - integrar la energía eólica en los sistemas de suministro del mañana (almacenamiento, hidrógeno y otras fuentes renovables). El Reino Unido es el país que más ha ampliado la dotación de investigación, desarrollo y demostración, del 2,43 por ciento en 2004 al 29,04 por ciento en 2005, y para ello tiene asignados presupuestos específicos. El incremento representa un esfuerzo concertado para reducir el coste de la generación de energía eólica costera. Los presupuestos de investigación de Alemania y Noruega han crecido por encima del 200 por ciento; la inversión también ha aumentado en Corea y México. Los países de IEA Wind colaboran en varios proyectos de investigación cooperativa dedicados a la energía eólica en climas fríos, modelos de medición en túneles de viento y sistemas hidroenergéticos. Además, muchos participan en los Programas Marco de Investigación de la UE.