Descubierta la existencia de nubes noctilucentes en Marte
La nave espacial Mars Express de la Agencia Espacial Europea (AEE) ha descubierto nuevas formaciones de nubes en altos niveles de la atmósfera del planeta Marte. No es la primera vez que se avistan nubes en Marte, ya que en ocasiones anteriores éstas habían aparecido en niveles bajos de la atmósfera. Los recientes descubrimientos corresponden a una distancia de entre 80 y 100 Km. por encima de la superficie roja del planeta. El descubrimiento de estas nuevas nubes se produjo de forma accidental gracias al espectrómetro atmosférico de rayos ultravioletas e infrarrojos SPICAM que viaja a bordo de la Mars Express. Este instrumento ha sido utilizado para observar las estrellas justo por encima del horizonte mientras pasan ocultas por detrás de Marte. La luz que viaja a través de la atmósfera marciana permite al instrumento realizar el revelado de una imagen de la atmósfera marciana. En una zona de unos aproximadamente 90 Km. por encima de la superficie, la luz se obscurecía de manera significativa aproximadamente en un uno por ciento de las observaciones. Después de visionar la atmósfera unas 600 veces, los investigadores se mostraron convencidos de que ese obscurecimiento era el resultado de un fenómeno natural aunque transitorio: las nubes. "Si quisiéramos observar estas nubes desde la superficie de Marte probablemente sería necesario esperar hasta después de la puesta del sol", señala Franck Montmessin, científico SPICAM que trabaja en el Departamento de Aeronomía del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) en Francia y que colaboró con investigadores rusos y belgas en la publicación de estos resultados en ICARUS, el Boletín Internacional de Estudios del Sistema Solar. Las nubes parecen ser similares a las denominadas nubes mesosféricas que aparecen en la Tierra. Como se presentan a gran altura, pueden ser observadas gracias a la luz que en ellas se refleja, a menudo parecen brillar intensamente a la hora del crepúsculo, y frecuentemente son calificadas como "noctilucentes". Las nubes aparecen también en la Tierra a aproximadamente unos 80 Km. por encima de la superficie, aunque dadas las diferencias de atmósfera y temperatura entre los dos planetas, unas y otras deben ser asimismo muy diferentes. En Marte la temperatura a una altura de entre 80 y 100 Km. por encima de la superficie sería de aproximadamente 193 grados centígrados bajo cero, lo que significaría que dichas nubes, demasiado frías para estar compuestas de agua, estarían formadas por dióxido de carbono. Como señala el Dr. Montmessin, "observamos las nubes en condiciones superfrías en las que el principal componente atmosférico, el CO2 (dióxido de carbono), se enfría por debajo de su punto de condensación. A partir de este hecho llegamos a la conclusión de que están formadas por dióxido de carbono". Las nubes nos proporcionarían no obstante una idea clara de los fenómenos que se producen en la Tierra. A menudo se ha hablado de Marte como un ejemplo extremo de lo que podría suceder como consecuencia de un calentamiento global extremo. Según algunos expertos las nubes mesósfericas en la Tierra se producen ahora con mayor frecuencia y en altitudes más bajas que en tiempos pasados. Estas nubes que por una parte nos permiten contemplar unas puestas de sol extraordinarias podrían sin embargo ser resultado de la acción de determinadas partículas atmosféricas o del calentamiento global. En Marte, las nubes parecen formarse como resultado de una fina capa de granos de polvo a unos 60 Km. por encima de la superficie. Estos pequeños granos a escala de nanopartículas podrían ser restos de meteoritos que atraviesan en su caída la atmósfera marciana o resultado de los fuertes vientos que soplan sobre la rugosa superficie del planeta. Para el equipo de investigación estas partículas podrían ser las responsables de la aparición de las nubes a través de la condensación en ellas del CO2 y su posterior evaporación y ascenso a más altos niveles, lo que generaría precisamente las nubes. Este comportamiento podría ser el modelo de un proceso similar en la Tierra. La investigación sugiere asimismo que la atmósfera marciana es más densa de lo que hasta ahora se suponía, lo que podría condicionar el diseño de futuras misiones a Marte.
Países
Bélgica, Francia, Rusia