Figel' pide un cambio de actitud positivo hacia la capacidad empresarial en Europa
"Europa necesita intensificar sus esfuerzos para alentar a la gente a que creen empresas". Así lo dijo Ján Figel', Comisario europeo de Educación, Formación, Cultura y Multilingüismo, en la cumbre europea de espíritu empresarial en la educación celebrada en Bruselas el 6 de septiembre. La necesidad empresarial, clave para la consecución de los objetivos de crecimiento y empleo definidos en Lisboa, según indica el Comisario, no está haciendo mella en los estudiantes, trabajadores y personas desempleadas de la Unión Europea. El titular de Educación de la Comisión hace referencia a estudios recientes que ponen de manifiesto que el 60 por ciento de los ciudadanos europeos nunca ha pensado en crear una empresa y el 50 por ciento admite que, existiendo un riesgo de fracaso, no tiene sentido lanzarse a la aventura. "Estos porcentajes corresponden a actitudes erróneas. A modo de comparación, en Estados Unidos la proporción de personas reacias al riesgo desciende a un tercio. La creencia popular en la Norteamérica profesional es que para ser tomado en serio hay que haberlo visto todo: haber creado una empresa, haber luchado por ella, haber ido a la bancarrota y haber empezado de nuevo", explica el Comisario Figel'. El cambio consiste en infundir lo antes posible el espíritu emprendedor en la población, afirma el Comisario. En la cumbre expresó su satisfacción por la realización, en los distintos Estados miembros, de actividades concretas orientadas a la enseñanza del espíritu empresarial en escuelas y universidades. El establecimiento de miniempresas o empresas de base escolar contribuye a sensibilizar a los alumnos sobre la pertinencia del régimen de autónomo. Las posibilidades de que los alumnos que hayan participado en ejercicios de creación de miniempresas emprendan una actividad autónoma son cuatro veces superiores al resto de la población estudiantil, señala el Comisario. Ahora bien, contrastando con el consenso que existe sobre la necesidad de mejorar el espíritu empresarial a través de la experiencia activa, Ján Figel' pone de relieve la desidia de las autoridades educativas nacionales a la hora de poner en práctica los programas necesarios. De ahí que muchos estudiantes europeos se den de bruces con la falta de oportunidades. "Así las cosas, es imperativo brindar a las escuelas la ayuda y los incentivos necesarios para estimular la integración de actividades y programas empresariales", aconseja el Comisario. La recomendación de la Comisión Europea relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente tiene como finalidad ayudar a los Estados miembros a sistematizar la estrategia de aprendizaje a lo largo de toda la vida, sobre la base de las buenas prácticas recogidas en Europa. El espíritu empresarial figura entre las ocho competencias clave que, junto con la cultural y la matemática, entre otras, debe haber adquirido el alumno al concluir la fase de educación y formación iniciales. La Comunicación titulada "Fomentar la mentalidad empresarial mediante la educación y la formación", asimismo, hace hincapié en la necesidad de promover el espíritu empresarial por ser una competencia que redunda en beneficio de la sociedad. El texto ofrece ejemplos de cómo integrar el espíritu empresarial en los planes de estudio, desde la enseñanza primaria y secundaria hasta la educación superior y de adultos. "Estos documentos tienen como propósito promover la reforma en los Estados miembros", comenta Ján Figel'. "Pensamos que los sistemas educativos y formativos de Europa deben orientarse hacia planteamientos de aprendizaje más pragmáticos y más centrados en el alumno", añade. El Comisario Figel' aborda, además, la propuesta de creación del Instituto Europeo de Tecnología, por entender que ayudaría a proporcionar a estudiantes e investigadores las competencias empresariales necesarias para trabajar en la industria o emprender actividades comerciales. La propuesta responde al objetivo de mejorar la capacidad europea de educación científica, investigación e innovación aunando los esfuerzos de universidades, centros de investigación y empresas de todo el continente. La cultura empresarial se califica de fundamental para el crecimiento de Europa en el borrador de crecimiento económico "Creación de una Europa innovadora", informe del Grupo de expertos presidido por el ex primer ministro finlandés Esko Aho y redactado a principios de 2006.