Los manglares al rescate
En los países en vías de desarrollo la escasez de recursos obliga a que el grueso de las aguas residuales domésticas se viertan sin someterse a tratamiento alguno. En PUMPSEA, proyecto financiado por la UE, han ideado un sistema de tratamiento del agua que se vale de los manglares y que, según los socios del proyecto, es el método más rentable para mitigar la contaminación costera por vertidos de aguas residuales en los países en desarrollo tropicales y subtropicales. Este proyecto de tres años, financiado por medio de la sección de INCO (cooperación científica internacional) del Sexto Programa Marco, reúne a socios de Alemania, Bélgica, Dinamarca, Italia, Kenia, Mozambique, Portugal, Suecia y Tanzania. El presupuesto global de esta iniciativa, iniciada en 2005, asciende a 1,78 millones de euros. Hace ya un tiempo que la comunidad científica está interesada en los mangles y en su capacidad de filtrar el agua; no sólo sus nutrientes, sino también sustancias venenosas y contaminantes en general. «Hace varios años se descubrió que en cierto lugar de Mozambique vertían las aguas residuales en manglares y que, a pesar de ello, la calidad del agua seguía siendo buena», explica José Guerreiro, coordinador de PUMPSEA. Para poner a prueba la capacidad natural de las plantas, el equipo del proyecto construyó una parcela de mangles de 30 metros con 32 celdas de prueba en Jangwani, una zona costera turística de Dar-es-Salaam (Tanzania). Los investigadores utilizaron las aguas residuales de un hotel cercano para evaluar la capacidad de distintas especies de mangles para tratar esas aguas. La Avicennia marina (que es un tipo de mangle) resultó la más eficaz a la hora de eliminar los patógenos contenidos por los residuos. Los investigadores observaron que, con independencia de la cantidad de residuos, disminuía en un 90% el nivel de bacterias coliformes fecales encontradas en el agua. En muchas de las celdas de la parcela, ni siquiera se detectaban coliformes en el agua que salía del manglar. «Los resultados fueron muy positivos», dijo J. Guerreiro a CORDIS Noticias. «Demuestran que el sistema de los manglares es efectivo.» Este sistema podría servir para suministrar agua más limpia a las poblaciones locales y, además, suponer ganancias económicas importantes. Según representantes del hotel que participó en este experimento, éste supuso un ahorro ingente al no tener que contratar a nadie para venir y limpiar su pozo negro. Se calcula que en un año este hotel podría ahorrarse unos 22.000 euros gracias al sistema de tratamiento propuesto por el proyecto. A fin de probar esta metodología a escala real, el consorcio del proyecto ha construido un humedal mayor y, actualmente, está negociando con varios hoteles de la zona de Dar-es-Salaam para que participen. «Además, estamos en conversaciones con las autoridades municipales para elegir un barrio en el que probar nuestra metodología de tratamiento de las aguas residuales», explicó J. Guerreiro. Los humedales artificiales han demostrado ser muy eficaces para tratar diversas aguas residuales. Ya está consolidado el uso de humedales de tratamiento hídrico en Europa, donde surgió la tecnología necesaria mediante estudios de laboratorio hace treinta años, concretamente en Alemania. No obstante, este sistema se ha trabajado poco en los países en desarrollo, donde el concepto de los humedales artificiales para tratar aguas residuales sigue siendo relativamente nuevo. J. Guerreiro espera que los resultados de los experimentos de su proyecto convenzan a las autoridades de la eficacia de los manglares en tanto que sistemas de tratamiento de aguas y de la necesidad de protegerlos. Hasta ahora el proyecto ha logrado cartografiar digitalmente las principales zonas de manglares de Kenia, Mozambique y Tanzania, mostrando las zonas deforestadas, indicando los efectos de la contaminación por aguas residuales y señalando zonas cuya conservación sería aconsejable por motivos estratégicos. «Nuestro sistema es mucho más económico que los sistemas tradicionales de tratamiento de aguas residuales y, además, es más factible en el mundo real», afirmó. En la actualidad este consorcio está exponiendo sus argumentos en reuniones con autoridades gubernamentales con competencias sobre el tratamiento de aguas residuales y la salubridad. Para el final del proyecto, el consorcio se propone elaborar un plan estratégico para el uso de los manglares para la filtración de aguas residuales y transformar sus conclusiones en directrices de gobernanza adecuadas.
Países
Bélgica, Alemania, Dinamarca, Italia, Kenia, Mozambique, Portugal, Suecia, Tanzania