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Un estudio relaciona los colorantes alimentarios con conductas de hiperactividad

Los padres de niños que muestran signos de hiperactividad podrían observar que el comportamiento de éstos mejora si eliminan ciertos colorantes alimentarios artificiales de su alimentación. Esta recomendación reciente relativa a los colorantes alimentarios, realizada por la ...

Los padres de niños que muestran signos de hiperactividad podrían observar que el comportamiento de éstos mejora si eliminan ciertos colorantes alimentarios artificiales de su alimentación. Esta recomendación reciente relativa a los colorantes alimentarios, realizada por la autoridad alimentaria británica (Food Standards Agency), se fundamenta en una investigación que sugiere que ciertas mezclas de colorantes alimentarios artificiales, tomadas junto con benzoato sódico (un conservante muy común), podrían tener efectos negativos en el comportamiento de algunos niños. El estudio fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Southampton. «Este estudio es otra contribución útil a nuestros conocimientos sobre los efectos posibles de los colorantes alimentarios artificiales en el comportamiento de los niños», afirmó el Dr. Andrew Wadge, científico jefe de dicha autoridad. «Tras sopesar el dictamen de la Comisión sobre Toxicidad relativo a las conclusiones de la investigación, hemos modificado nuestro consejo para el consumidor: si un niño muestra signos de hiperactividad o del trastorno de déficit de atención e hiperactividad, podría resultar beneficioso eliminar de su alimentación los colorantes que se cubrieron en el estudio de Southampton.» El Dr. Wadge recordó a los padres que la ley obliga a que se indiquen todos los aditivos en la etiqueta de los productos alimentarios. La Comisión Europea ha solicitado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que estudie estos hallazgos. A partir del dictamen de la EFSA, la Comisión decidirá si es necesario adoptar medidas adicionales para los aditivos estudiados. Actualmente la EFSA está volviendo a evaluar de forma exhaustiva todos los aditivos autorizados, empezando por los colorantes alimentarios, para corroborar que su valoración sobre la seguridad de aquellos sigue siendo válida a la luz de la información científica más reciente. En el estudio, los científicos dieron a niños de tres, ocho y nueve años una mezcla de zumos de frutas naturales cada día durante seis semanas. A algunos niños les dieron bebidas exentas de colorantes artificiales, y a otros les dieron bebidas que contenían una mezcla de aditivos que suele haber en diversos dulces y refrescos. Éstos fueron los colorantes amarillo naranja (E110), amarillo de quinoleína (E104), carmoisina (E122) y rojo allura (E129), y el conservante alimentario benzoato sódico (E211). El comportamiento de los niños fue observado por los investigadores, así como por sus padres y profesores. Ni los niños ni quienes observaban su comportamiento sabían si habían recibido bebidas con aditivos o placebos. Se pidió a los padres que, durante el estudio, eliminasen de la alimentación de los niños toda otra fuente de los aditivos en cuestión. «Este ha sido un estudio de envergadura que ha analizado un ámbito importante de la investigación», aseguró el profesor Jim Stevenson de la Universidad de Southampton, uno de los autores del informe. «Los resultados sugieren que el consumo de ciertas mezclas de colorantes alimentarios artificiales y del conservante benzoato sódico está asociado a un aumento del comportamiento hiperactivo en niños.» Sin embargo, tanto los investigadores como la autoridad alimentaria británica advirtieron a los padres que no deben creer que eliminar esos aditivos de la alimentación va a detener automáticamente el comportamiento hiperactivo. «Conviene recordar que son muchos los factores asociados a la conducta hiperactiva en niños», señaló el Dr. Wadge. «Se cree que influyen también factores genéticos, el hecho de haber nacido prematuramente, el entorno y la educación recibida en casa.»

Países

Reino Unido

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