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Los niveles atmosféricos de CO2 aumentan más rápido de lo esperado

Los niveles de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera han aumentado más rápido de lo esperado durante los últimos años, según un equipo internacional de científicos. Los investigadores, cuyo trabajo fue cofinanciado por la UE, atribuyen el brusco incremento de los niveles de...

Los niveles de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera han aumentado más rápido de lo esperado durante los últimos años, según un equipo internacional de científicos. Los investigadores, cuyo trabajo fue cofinanciado por la UE, atribuyen el brusco incremento de los niveles de CO2 a tres factores. «Desde el año 2000 se han aliado una economía cada vez más globalizada, el aumento de las emisiones de carbono necesarias para producir cada unidad de actividad económica y la pérdida de eficiencia de los sumideros de carbono terrestres y oceánicos de forma tal que han causado el incremento más rápido del CO2 atmosférico que se haya registrado en un periodo de siete años desde que se empezara en 1959 a realizar registros atmosféricos de forma continua», explican los investigadores en un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) de Estados Unidos. El crecimiento de la economía mundial es culpable del 65% de la aceleración del incremento del CO2 atmosférica, según el artículo, mientras que los dos factores restantes se reparten el 35% equitativamente. Sin embargo, son esos otros dos factores (la intensidad de carbono de la economía y el debilitamiento de los sumideros de carbono) los que resultan especialmente preocupantes. Los científicos señalan que, hasta hace poco tiempo, la intensidad de carbono de la economía, que alude a la cantidad de CO2 emitido por unidad económica, estaba mejorando. Así, la intensidad de carbono del producto mundial bruto disminuyó de 0,35 kg de carbono por dólar en 1970 hasta 0,24 kg de carbono por dólar en el año 2000. En casi todas las previsiones relativas a las emisiones futuras se presupone que esa tendencia positiva se prolongará considerablemente en el futuro. Los investigadores informan de que en el año 2000 la intensidad de carbono de la economía dejó de mejorar y empezó a caer a un ritmo del 0,3% al año. Advierten de que esta tendencia, sumada al veloz incremento de las emisiones, «acrecienta el reto de estabilizar el CO2 de la atmósfera». El tercer factor que influye en el aumento repentino de los niveles de CO2 es la eficiencia menguante de los sumideros de carbono naturales del mundo. «En los últimos cincuenta años ha crecido la proporción de dióxido de carbono remanente en la atmósfera después de que la vegetación y los océanos absorben lo que pueden, lo que indica una disminución de la capacidad del planeta de absorber las emisiones antropogénicas», explicó el Dr. Pep Canadell, autor principal del estudio y director ejecutivo del Global Carbon Project. «Hace cincuenta años, por cada tonelada de CO2 emitida, los sumideros naturales absorbían 600 kg. En 2006 sólo se absorbieron 550 kg por tonelada, y la cifra está disminuyendo.» La mitad del descenso de la eficiencia del sumidero oceánico de carbono se debe a cambios producidos en los vientos del oeste en el Océano Antártico como consecuencia de actividades humanas. En tierra firme, una serie de sequías ocurridas en 2002 y 2005 contribuyó a mermar los sumideros terrestres de carbono de muchas regiones. «El ciclo del carbono está generando un forzamiento climático (es decir, mecanismos que "fuerzan" el cambio del clima) más fuerte y más rápido de lo esperado», explicó el Dr. Mike Raupach, de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) de Australia. «A su vez, el propio cambio climático influye en el ciclo del carbono, ya que merma los sumideros terrestres y oceánicos.» «La pérdida de eficacia de los sumideros del planeta es indicio de que lograr la estabilización del CO2 atmosférico es aún más difícil de lo que se creía», añadió la Dra. Corinne Le Quéré, de la Universidad de East Anglia y del Instituto Británico de Investigación Antártica (British Antartic Survey). Según el Dr. Raupach, los nuevos resultados subrayan la urgencia de controlar las emisiones mundiales de CO2. «Observamos que la Tierra está perdiendo su capacidad reparadora de absorber las emisiones de CO2 ante los incrementos drásticos de emisiones registrados en el último medio siglo. Cuanto más tardemos en disminuir las emisiones, más se verá perjudicada esa capacidad reparadora», advirtió. La financiación comunitaria recibida por este estudio provino de los proyectos Carbocean y Carboeurope del Sexto Programa Marco (6PM).

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