La misión XEUS espera conseguir más apoyo de la ESA
Los interesados han recibido con agrado la decisión de aceptar el proyecto XEUS (X-ray Evolving Universe Spectroscopy) para someterlo a un estudio más detallado en el seno del programa Cosmic Vision de la Agencia Espacial Europea (ESA). XEUS fue una de las ocho misiones futuras potenciales seleccionadas por el Comité Consultivo de Ciencia Espacial de la ESA (SSAC) en octubre. «Llevamos muchos años desarrollando el concepto de XEUS, relativo a un observatorio de rayos X avanzado. La aceptación por parte de la ESA supone un importante paso adelante para los astrónomos especialistas en rayos X de todo el mundo», comentó el profesor Martin Turner, del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Leicester. El profesor Turner es uno de los dos investigadores principales de XEUS, así como presidente del comité internacional de dirección de XEUS. «XEUS es un observatorio de rayos X que es entre treinta y cincuenta veces más sensible que el XMM-Newton», afirmó el profesor Turner, aludiendo al observatorio X-ray Multi-Mirror Mission Newton, que fue lanzado por la ESA en 1999 y que es el satélite científico más grande que se haya construido en Europa. XEUS es una continuación de la misión del XMM-Newton. «El universo de un millón de grados, donde la gravedad es la fuente principal de energía, es el mejor laboratorio de física que tenemos», señaló el profesor Turner. «XEUS nos permitirá obtener información sobre el comportamiento de la materia estando sometida a condiciones extremas de temperatura, presión y gravedad. Además, nos permitirá estudiar la influencia de los agujeros negros sobre las formaciones de galaxias y estrellas y, en última instancia, sobre los planetas y nosotros mismos.» El nuevo observatorio se situaría a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, más allá de la Luna, en el segundo punto de Lagrange. «Al ser tan grande, el observatorio contará con dos naves espaciales. En una habrá una lente de cinco metros; los instrumentos estarán en la otra. Estas dos naves volarán juntas, a 35 metros de distancia, para mantener los instrumentos en el foco de la lente», explicó el profesor Turner. Si el resultado del estudio del XEUS resultara favorable, se lanzaría con el Ariane 5 desde el Centro Espacial de Kourou en 2018. Pero antes de eso, XEUS tendrá que imponerse a los proyectos competidores, que abordan una amplia gama de temas, desde las condiciones para la vida y la formación de planetas a la estructura de la evolución del Universo. La evaluación de los distintos proyectos se prolongará hasta 2011. A final de este proceso se propondrán ante el Comité del Programa de Ciencia de la ESA dos misiones para su puesta en práctica. La mayoría de propuestas presentaban un grado avanzado de maduración, aseguró Tilman Spohn, del Centro Aeroespacial Alemán, en Berlín, y presidente del SSAC. Éste alabó la «excelencia de la comunidad científica de Europa». «Esto dificultó sobremanera la labor del SSAC, pero creemos que el conjunto de misiones seleccionadas dará forma al futuro de la ciencia espacial europea. Indudablemente, la próxima década va a resultar muy emocionante para la exploración científica del espacio.»