Un estudio revela cambios en la circulación del Océano Ártico
Hasta hace poco, la circulación de las aguas en el Océano Ártico se originaba por la formación de hielo marino. En la actualidad, se origina por la llegada de las corrientes profundas del Atlántico Norte. Esta es la conclusión de un estudio alemán publicado en la nueva revista científica «Nature Geoscience». Las actividades humanas están dejando su huella en el Océano Ártico, que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) califica de especialmente vulnerable al cambio climático. Es imprescindible estudiar la respuesta de la zona a los cambios climáticos del pasado para poder acelerar nuestra comprensión de los cambios actuales. Los últimos hallazgos se basan en análisis geoquímicos de núcleos de sedimentos recogidos en las profundidades del Océano Ártico, en el marco del proyecto comunitario ECORD, Consorcio europeo de perforación científica oceánica. Las modificaciones en la relación isotópica del neodimio suscitaron el interés de los científicos. El neodimio presenta varias razones isotópicas dependiendo de la edad y el tipo de roca. La erosión de las rocas es la causante de la presencia del elemento en el mar, donde guarda la información sobre el origen de las aguas oceánicas. Los núcleos permitieron el estudio de los cambios producidos en las fuentes de agua del Océano Ártico en los últimos quince millones de años. Los científicos se llevaron una sorpresa al comprobar que la firma isotópica del océano a lo largo de gran parte de su historia distaba mucho de la registrada actualmente. Las razones isotópicas de los núcleos corresponden en su práctica totalidad a rocas basálticas como las que se pueden encontrar en la zona del Mar de Kara. Esto sugiere que en los últimos quince millones de años, más o menos, el agua que circulaba por encima de los sedimentos procedía del propio Océano Ártico. Al contrario, hoy el grueso de las aguas profundas del Océano Ártico afluyen del Atlántico por el Estrecho de Fram. Pues bien, ¿cómo acabó el neodimio en el fondo marino? «Durante la formación del hielo marino, la sal del agua, al congelarse, se separó, formando salmueras muy concentradas, cuya densidad era superior a la del agua marina circundante», explica Martin Frank, del Instituto Leibniz de Ciencias del Mar, uno de los autores del artículo. «Las salmueras se hundieron, arrastrando al fondo marino el neodimio disuelto de los basaltos y su firma isotópica, donde permaneció hasta la recogida de núcleos de sedimentos». Los sedimentos indican que el cambio de circulación se ha producido en los últimos cuatrocientos mil años. Actualmente, los ríos rusos proporcionan grandes cantidades de agua dulce a la superficie del Océano Ártico, evitando así la formación de aguas profundas.
Países
Alemania